Tras destripar la condición millennial la pasada temporada, vuelve el humor descarado de las neovarietés de Miquel Mas Fiol con un espectáculo sobre la fuerza del trabajo colectivo y la compañía, poco fiable, de la nostalgia. Un acto de amor al oficio teatral, apartado de followers y flashes, y un reconocimiento del espíritu insurrecto que nos impulsa, obstinadamente, a seguir haciendo teatro.