Cuando se está inmerso/a en una sociedad que ha marcado unas pautas y unos comportamientos estrictos e inamovibles es muy difícil salir. Hay una estructura muy bien crear para que todo el rebaño no salga de la zona delimitada y que no vea más allá de las cuatro paredes que se han establecido como límites. En el momento que una persona decide tan solo mirar por encima de la valla que la rodea, esta es juzgada y sentenciada sin ningún miramiento. El poder de la comunidad es indiscutible para desafiar los roles impuestos y para luchar por la libertad. Gara Roda adapta este texto de Lucy Kirkwood y traslada la acción de la Inglaterra rural a Cataluña: cuando una mujer […]