Ya hace tiempo que me pregunto si esto de unir varias tragedias clásicas en un solo espectáculo (Ifigenia o Electra, para poner solo dos ejemplos llevados a cabo por Alicia Gorina) obedece más a un tipo de moda o a una necesidad de poner en contexto los personajes referenciados en ellas. Ya sabemos que hay varias versiones de los grandes clásicos griegos, obras que hablan de diferentes momentos del mismo personaje u otras que son claras continuaciones de la historia. Pero… ¿lo que nos aportan es realmente tan revelador? Al final nos encontramos con obras adaptadas, y en algún caso abreviadas, que se acaban uniendo en espectáculos excesivamente densos y largos. El caso de Èdip i Antígona no es ninguna […]