Oriol Grau presenta un espectáculo juguetón que atrapa desde el primer momento porque son como aquellos juegos de cuando éramos pequeñas.. “hacemos ver que”…. Juega consigo mismo cuando era pequeño que quería ser cómico de teatro y las dificultades con las que se encontró. Juega con una madre que le impide ser actor y juega a vender el alma al demonio a cambio de conseguir su sueño. Con estas tres patas del título de la obra construye un entramado de situaciones, medio retrato, medio ficción, medio autobiográfico con un hilo argumental que parece desorganizado pero está muy bien trenzado y magistralmente dirigido por Roberto G. Alonso. Él es el cómico, cantando en fiestas mayores y lo hace para nosotros en […]
Roser Garcia Guasch
400 Recomendaciones