El Petit Liceu: La ópera, el género teatral total para las familias

Ruben Garcia

La ópera es el género teatral que integra todas las artes, que cuenta con una oferta de primera calidad en el ‘Petit Liceu’ de Barcelona. Os explicamos por qué los más pequeños deben conocer las obras que se programan.

Una ópera es una historia cantada, que tiene puntos de conexión con los musicales, pero va más allá porque la ópera es el género total, es decir, es un compendio de todas las artes. En nuestro país, el Liceu de Barcelona ofrece en el espacio El Petit Liceu óperas adaptadas para niños, que reducen la duración de las obras originales, las hacen en catalán y el escenario es más cercano al espectador, un hecho que también facilita que las criaturas sigan mejor lo que ocurre sobre el escenario.

Actualmente, en la cartelera de El Petit Liceu están anunciadas las óperas La cuina de Rossini, La barcarola, El monstre al laberint o Miralls, entre otros. En otras temporadas se había representado con éxito La petita flauta màgica (Die Zauberflöte), basada en la obra original escrita en alemán por Wolfang Amadeus Mozart. “Para los pequeños, la adaptaron a nuestra lengua, en catalán; redujeron su duración, y también aliviaron o simplificar la historia, y el resultado fue excelente”, coinciden en afirmar el cantante Carles Masdeu y el cantante de ópera Salvador Carbó. “En origen, la historia de La flauta mágica tiene un argumento complicado, porque tiene un peso filosófico detrás importante, relacionado con la masonería, en la que el protagonista de la acción debe pasar varias pruebas”, explica Masdeu, que también es jefe del departamento de Educación Musical de la Fundació Collserola. Ahora bien, “la adaptación que hizo el Petit Liceu, con la historia reducida de duración, funcionaba a la perfección, y los niños la seguían con entusiasmo”, recuerda Salvador Carbó, que, como padre, asistió junto con sus dos hijos pequeños.

«Es una apuesta que ha hecho El Petit Liceu, adaptar la ópera para los más pequeños, y que se debe aplaudir, porque la calidad es tan alta como la que está dirigida para adultos», insiste Carles Masdeu, que señala que en Alemania, en el Festival de Bayreuth, que fundó el compositor Richard Wagner en 1876, las adaptaciones de óperas para los niños cuentan con mucha tradición. “Los cantantes de ópera se ponen en medio del escenario; alrededor están los pequeños, y van cantando la historia durante una hora seguida”, explica Masdeu. El resultado es muy atractivo, por lo que Carles Masdeu sostiene que el género para niños se irá extendiendo con más ofertas en nuestro país.

¿Cómo es exactamente una ópera?

Se asemeja a un musical, porque los actores cuentan una historia cantante, porque también hay músicos, concretamente una orquesta, pero la gran diferencia, lo esencial, es que en una ópera las voces de los cantantes no están amplificadas. “Las voces de los cantantes de ópera debemos proyectarlas sin ningún amplificador, y, además, debemos traspasarlas por encima del sonido de los instrumentos, que a veces pueden llegar a ser ochenta”, explica Salvador Carbó, que comenta también que “el director de la orquesta debe ayudar a los cantantes de ópera porque debe mantener a raya a los músicos, para que la voz no quede tapada”. En este sentido, se podría decir que la alianza entre el director de la orquesta y los cantantes de ópera es primordial. «Si no, el público no nos escucharía», añade Salvador Carbó, que también es maestro de cantante (en Youtube @teteconcerts).

Así pues, la ópera consigue que las criaturas practiquen la escucha activa. Las palabras, dado que cuentan con el apoyo de la música y otros estímulos visuales, pueden hacer emocionar más en una ópera que en un musical, que, de hecho, se podría decir que “es una ópera popular”, dice Carles Masdeu.

Por último, hay otro factor que hay que remarcar cuando se asiste a una ópera, que es el propio teatro. “A mis hijos les gustó la historia cantada de la ópera infantil La flauta mágica, pero lo que también les impresionó fue el propio Liceu”, recuerda el cantante de ópera Salvador Carbó. «También les gustó compartir espacio y tiempo con otras criaturas que se emocionaban a la vez que ellos con la historia», añade. En este sentido, el cantante Carles Masdeu recomienda que las familias apuesten por las óperas adaptadas para ir con los niños. “A veces he visto a niños pequeños en óperas como La Traviata, de Giuseppe Verdi, y pienso que es muy difícil que las sigan, que las entiendan y, lo más importante, que les acabe gustando”, dice Masdeu. En cada edad, pues, sus óperas adaptadas.

Por Trinitat Gilbert Martínez / @trinigilbert 

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