Vells temps, un “take away” pinteriano

Sergi Belbel vuelve a la Sala Beckett con Vells temps, un triángulo minimalista interpretado por Sílvia Bel, Miriam Alemany y Carles Martínez y una disposición escénica «nunca vista».

«Vells temps es una obra «take away», la consumes en la sala, pero hay cosas que tienes que llevarte a casa«, explica el director, Sergi Belbel. «Es una experiencia única, una obra de madurez que se emparenta con Tierra de Nadie, el tronco central de la dramaturgia de Harold Pinter».

El director de la Sala Beckett, Toni Casares, ha agradecido a Belbel que «no se olvide de los teatros de pequeño formato» tras su paso por el TNC o el Teatro Lliure. Y explicó que «volver a Pinter es volver a los clásicos del siglo XX, y nos gusta hacerlo de vez en cuando, porque estos autores son los que han hecho que la dramaturgia actual sea como es«.

La obra es un triángulo minimalista, formado por una pareja tradicional, Kate y Deeley, y Anna, una mujer que veinte años atrás había compartido piso y amistad con Kate. Pero la visita hará rememorar unos hechos que no sabremos si han pasado o no. Y así, Pinter nos introducirá en los laberintos de la memoria y los estragos que provoca el tiempo y la fragilidad de las reacciones humanas.

El actor catalán más pinteriano, Carlos Martínez, con cinco Pinter en la espalda y el éxito reciente de L’encarregat (El encargado) en el Teatre LLiure, asegura que es un autor difícil, pero fascinante. «El texto es como un mapa del tesoro. Te dice todo, pero de manera críptica «. Un autor delicado, según Silvia Bel, que «no admite el psicologismo» y que «dice una cosa, pero pasan otras«. Quizás es que tal y como decía el mismo Pinter, sus personajes «hasta el tercer whisky no dicen nada».

Una escenografia nunca vista en la Beckett

«Si me quitan Max Glaenzel de mi vida, me muero» bromea Sergi Belbel. Glaenzel es su escenógrafo de cabecera y en esta ocasión ha conseguido «lo imposible», encontrar una disposición escénica inédita en la Sala Beckett. «La Sala parecerá mucho más grande y cabrá más público«, explica Belbel, que asegura que «habrá un cambio en la relación de los actores y los espectadores«.

(Texto: Mercè Rubià)

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