El Romea ha preparado sus galas más orientales para acoger el nuevo montaje de Oriol Broggi, L’Orfe del Clan dels Zhao. El escenario se ha disfrazado de tatami cuadrado y deja los actores desnudos ante el público, pero escoltados por música en directo y una gran historia china del siglo XIII.

L’Orfe del Clan dels Zhao es teatro de actores, de actores que nos transportan a la era Yuan rodeados de público los 360 grados. Y es que en esta nueva propuesta Broggi-Romea se ha vuelto a cambiar la estructura tradicional de este teatro-como ya se hizo con Incendis. «Es bonito e interesante darle la vuelta al espacio», comenta Broggi, director del montaje, «se experimenta y se predispone al espectador a algo diferente».
UNA TRAGEDIA ÉPICA , PERO MUY HUMANA
Y predisponernos a algo distinto es lo primero que tenemos que hacer para ver esta obra: la historia está basada en una pieza del dramaturgo Ji Juanxiang que llevaba el título de La gran venganza del Huérfano Zhao y, como podemos imaginar, el texto explora el concepto de ‘venganza’, contrapunto a la bondad humana, y haciendo un tratamiento de la relación entre el individuo y la colectividad diferente al que concebimos a través de la cultura occidental. Para Broggi tiene también la dimensión de tragedia épica propia de Shakespeare o Sófocles.
Y es que el tiempo ha dado la dimensión de gran mito a los hechos históricos en los que se basa L’Orfe del Clan dels Zhao, pero nos llega a través de la adaptación de La Perla 29 como una historia cercana con nombre y apellidos: Cheng Ying es un médico ambulante que se ve inmerso en las traiciones y venganzas de grandes clanes y, sin haberlo buscado, se convertirá en el salvador del último superviviente de la estirpe de los Zhao. Pero el camino estará lleno de sacrificios y de luchas entre el bien y el mal que todos llevamos dentro.
QUE LA MÚSICA Y KUROSAWA NOS ACOMPAÑEN
Un reparto encabezado por Julio Manrique, y con vestuario oriental como aliado, está escoltado de música en directo y de la voz de Joan Garriga, de La Troba Kung-Fú. Entendida como un lenguaje dramatúrgico más, esta banda sonora está compuesta especialmente para L’Orfe del Clan dels Zhao, mezclando influencias orientales con los gustos propios, de la misma manera que el equipo artístico ha hecho con el texto.

La compañía se ha basado en la traducción al castellano de Alicia Relinque y se ha inspirado en el montaje que hizo en Londres la Royal Shakespeare Company del cuento xino, pero lo ha traído a su terreno, a través de su savoir faire propio, adoptando también influencias de los clásicos … y los no tanto clásicos: Broggi es amante del cine de Akira Kurosawa y admira, entre otras cosas, las muertes estilizadas de sus películas. Pero hace falta que traigáis chubasquero: para este montaje se ha ahorrado la sangre, por suerte del público que, de tan cerca, seguro que saldría remojado.
Texto: Neus Riba