CÁRCEL, MEMORIA Y DENUNCIA

Derribando muros

Un espectáculo de Sara Sors que da voz a las mujeres presas y cuestiona los muros visibles e invisibles del sistema penitenciario

¿Qué se esconde detrás de los muros de las cárceles? ¿Cómo son las vidas allí dentro? ¿Cómo es vivir en aislamiento y cómo deshumaniza la mirada de la sociedad? Estas son algunas de las preguntas que pone sobre la mesa Nosaltres, mortals. Preventives, penades, reincidents, lladres, bruixes i altres semblants, un espectáculo que podremos ver este verano en el Teatre Eòlia.

Sara Sors firma la dirección y explica que el punto de partida de la obra es el trabajo de la socióloga Elisabet Almeda Samaranch. Su tesis revisa la historia desconocida y poco estudiada de las cárceles de mujeres en nuestro país. Este trabajo académico, como el espectáculo, analiza la vida en prisión desde una perspectiva feminista y el impacto del control punitivo y la falta de libertad en el colectivo de mujeres. “La idea de las cárceles —explica Sors— nace en el marco de las mujeres. De hecho, las primeras cárceles son cárceles de mujeres, ya que a los hombres que cometían crímenes los enviaban a galeras. A las mujeres no solo las encarcelaban, sino que había un intento de cambiar, también, su condición moral”.

Nosaltres, mortals parte de testimonios reales, de entrevistas a mujeres que habían estado internas en Wad-Ras, el Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona. “Wad-Ras —recuerda Sors— está en pleno Poblenou. Mucha gente ni siquiera sabe que existe y nadie sabe qué pasa dentro de sus muros”. Por eso, el espectáculo intenta dar voz a estas mujeres, que hablan de las depresiones y los suicidios que ocurren dentro de los muros, de la deshumanización de las personas encarceladas y del impacto de la clase social en las condenas.

“Queremos desestigmatizar a las mujeres presas”, concluye Sors, que añade que es importante que la sociedad rompa los muros invisibles que nos separan de las personas recluidas y que abordemos un nuevo modelo de reinserción.

Las actrices Mónica Gómez, Marta Margarit, Tania López y Anna Roy ponen el cuerpo y la voz para remover conciencias. Lo hacen rodeadas de una puesta en escena particular. “Intentamos recrear el color del cemento, ese gris, la frialdad de las cárceles, el ruido mecánico de las puertas”, explica Sors.

Más información, imágenes y entradas:

Escrito por
Clara-Narvion2

Licenciada en Periodismo y Ciencias Políticas. Actualmente es directora comercial de Radio Primavera Sound, colaboradora en la sección de artes escénicas de Betevé y articulista en L’Independent de Gràcia. Ha trabajado en Time Out Barcelona, Catalunya Ràdio y Europa Press, entre otros.

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