Con la comedia satírica de un poeta desencantado como punto de partida, una grande de la performance invita a romper la jerarquía de público y performers a la captura del “bicho” de nuestro tiempo.
Sinopsis
En 1929, el poeta futurista Vladimir Mayakovsky escribió La chinche, una historia de ciencia ficción sobre un revolucionario soviético que, en 1929, queda congelado por accidente junto con un insecto que lo parasita. Cincuenta años más tarde, en 1979, revolucionario e insecto regresan a la vida.
Obsesionada con esta historia, Dora García crea una performance con siete performers y el público en la que imagina a un autor colectivo que se pregunta qué pasa en un periodo de cincuenta años, quién o cómo explica qué ha pasado y quién decide qué hechos han transformado el mundo en este espacio de tiempo.
La propuesta (que tiene una duración variable en función del espacio en el que se representa) imagina una historia repetida de manera cíclica, una especie de retorno eterno que tiene, sin embargo, un fallo, un parásito, un insecto, un bicho, que impide que esta repetición fluya sin víctimas. Cada presentación de esta performance implica al público en una actividad diferente: a veces, es una conferencia, a veces un taller, o quizás una lección de baile o una exhibición de patinaje; y a veces, una obra de teatro. Aquí se subvierten las jerarquías entre performer y espectador, entre quien explica y quien escucha.
El Bicho (al igual que la performance Corocuerpo, también incluida en la programación del Grec), forma parte del proyecto artístico Extramurs del Museo Tàpies, que concibe la ciudad como un espacio de intervención y mediación. Con un enfoque multidisciplinario y plural, fomenta el diálogo interinstitucional, con el espacio público y con el medioambiente. Con la colaboración estable de EINA Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona y del Grec Festival Barcelona, entre otros, el proyecto Extramurs propone intervenciones y actividades que responden a las necesidades contemporáneas y que fomentan nuevas narrativas comunitarias en el espacio urbano. El gesto de considerar los muros del espacio público como portadores de las voces ciudadanas, espacios donde se materializan los discursos colectivos y se resignifican las experiencias compartidas, nos conecta directamente con el pensamiento tapiano.
Con carácter anual, cada edición del proyecto Extramurs se expande desde el Museo Tàpies al espacio público, en colaboración con el Grec Festival de Barcelona y otras entidades de la ciudad. Para la edición de 2026, se ha invitado a la artista Dora García. Dora García trabaja principalmente en las artes visuales, y ocasionalmente colabora en los campos de la danza y el teatro, o se implica en el ámbito social y político. La obra de Dora García abarca la literatura, el cine, la instalación y la performance, y se centra en historias que ella misma construye y escenifica, para crear situaciones diseñadas para implicar al visitante y provocar experiencias únicas e introspectivas.

