Con la idea original de Jordi Milán y con el guion de él mismo, Toni Sans y Rubèn Montañá, La Cubana nos regala esta vez dos escenarios diferentes o un teatro dentro del teatro con la mordacidad e ingenio con los que nos tienen acostumbrados. El escenario principal es un teatro de aficionados: L’elenc artístic Teatral del Centre Parroquial de Nostra Senyora de la Llum (ya nos habla mucho de ese momento), que se encuentran por primera vez (después de haber representado Els Pastorets), para hablar de la siguiente obra. En Catalunya, pasados los primeros años más duros y crueles de la dictadura, en cualquier centro parroquial, centro cívico o barriada surgieron de manera espontánea grupos de teatro de aficionados, […]