Las amistades de toda una vida son un refugio, pero también pueden ser un espejo incómodo que nos obliga a enfrentarnos a nuestros propios cambios. Cuando el tiempo pasa, las dinámicas se transforman ya menudo llega el momento de replantearse quiénes somos y cómo nos relacionamos con los demás. Esta necesidad de reinventarse en el seno de un grupo de amigos es el motor de dos propuestas de la cartelera teatral: Les Bàrbares en el Teatre Borràs, hasta el 27 de abril, y Un menú tancat en La Villarroel, a partir del 16 de mayo.
En Les Bàrbares, la dramaturga Lucía Carballal presenta el encuentro de tres mujeres de sesenta años (María Pujalte, Cristina Plazas y Francesca Piñón) que se reencuentran para cumplir el deseo final de una amiga más joven fallecida. La obra pone sobre la mesa los sueños no cumplidos, las renuncias vitales y el impacto del feminismo en una generación que tuvo que luchar por su independencia sin referentes claros. «Estas mujeres han abierto camino, pero también deben hacer frente a la frustración de ver que todavía hay muchas barreras estructurales», explica el director David Selvas. Este reencuentro se convierte en una oportunidad para cuestionarse y redefinir su amistad en un mundo que ya no es lo que ellas habían ayudado a construir.
Por su parte, Un menú tancat de Jordi Casanova reúne a tres amigos de toda la vida (Roger Coma, Joan Arqué y Òscar Muñoz) en una cena donde el pasado resurge de forma inesperada. La obra utiliza la gastronomía como hilo conductor para explorar la vulnerabilidad masculina, los miedos y la dificultad de romper con patrones heredados. «Los hombres de esta generación tienen una relación ambivalente con el cambio: lo desean, pero al mismo tiempo le temen», reflexiona Casanovas. El protagonista, un chef reconocido, diseña un menú que obliga a sus amigos a enfrentarse a sus propias contradicciones, en una combinación de humor y tensión dramática. Lo que debía ser una reunión festiva se convierte en un reto emocional que les empuja a redefinirse como individuos y amigos.
Entre la comedia y el drama
El peso del pasado y el legado de las decisiones tomadas se convierte en un eje fundamental en ambas piezas. Mientras que en Les Bàrbares el feminismo y la amistad entre mujeres se presentan como motores de cambio y confrontación con la realidad, en Un menú tancat la mirada se centra en cómo los hombres afrontan el paso del tiempo y la necesidad de reinventarse. Dos puestas a medio camino entre la comedia y el drama que reflexionan sobre nuestra propia evolución y los vínculos que hemos ido tejiendo a lo largo de la vida. Sea entre copas de vino y platos exquisitos o entre recuerdos evocados por melodías del pasado, son dos propuestas imprescindibles para entender cómo la amistad y las emociones se transforman con los años.
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