Te damos algunas claves para conocer qué propuestas, sobre todo internacionales, podrán verse en el Mercat de les Flors, el TNC y el Liceu durante esta primera mitad de año. Consulta toda la programación de Dansa Metropolitana, que te llevará a espacios muy diversos, y echa un vistazo al ciclo El Mercat no m’ha coproduït encara.
Citas internacionales de gran formato
Desde una compañía de repertorio alemana hasta lo último de la danza creada en África, la programación de la primera mitad de 2026 del Mercat de les Flors llega cargada de citas internacionales muy estimulantes. Siguiendo un orden cronológico, el primer gran espectáculo es el del Ballet Estatal de Hessen, dirigido por Bruno Heynderickx, una compañía alemana que nos visitará con un programa triple firmado por tres voces vibrantes de la danza contemporánea en Europa: el alemán Marco Goecke, la francesa Leïla Ka y los hermanos neerlandeses Imre y Marne van Opstal. Sin duda, ofrecerán un banquete coreográfico diverso y suculento de la mano de un excelente elenco de bailarines. En febrero llegará la Korea National Contemporary Dance Company (KNCDC) con Jungle, firmada por el propio director de la compañía, Kim Sungyong, una mirada a la cara salvaje de nuestro día a día. Danza atlética, virtuosa y cargada de mensaje social.
El mes de marzo es la gran fiesta de la danza en Barcelona y el área metropolitana con la celebración de Dansa Metropolitana y, como es habitual, el Mercat de les Flors concentra parte de los espectáculos de mayor formato del festival. Este año regresa la coreógrafa valenciana Marina Mascarell —que fue artista asociada de la casa— con el Danish Dance Theatre, compañía que dirige actualmente. Mascarell presenta dos espectáculos firmados por ella misma. Por un lado, Bloody Moon, una celebración dionisíaca inspirada en la obra del pensador francés Georges Bataille. Por otro, el Mercat recupera Mongrel, una coreografía que ya pudo verse hace casi diez años y que funciona como un espejo de la mezquindad del rebaño y de cómo la homogeneidad puede resultar asfixiante. Las obras de Mascarell combinan siempre coreografías y puestas en escena sorprendentes con reflexiones profundas.
A finales de marzo, el Ballet de Lorraine —que ya formó parte de la programación de 2021— aterriza en el Mercat con un programa doble. Folia, del portugués Marco da Silva Ferreira, es una coreografía exuberante y contagiosa que indaga en el éxtasis, la euforia y la rebelión, con veintidós bailarines en escena. La otra mitad del programa la firma la directora de la compañía, Maud Le Pladec, con Static Shot, donde sumerge a veintitrés bailarines en un crescendo casi infinito.
A principios de mayo podrá verse el trabajo de Idio Chichava con la Converge+ Dance Company, de Mozambique. Tras una carrera como bailarín en Francia, Chichava regresó a su país, donde ha impulsado distintos proyectos de danza comunitaria. En el Mercat presenta Vagabundus, una obra que aborda la migración a partir de un principio claro: cuerpos que bailan y cantan a la vez. Según la tradición del pueblo makonde, solo podemos expresarnos plenamente bailando y cantando. En esta misma línea de trabajo con la voz y el cuerpo, el coreógrafo sueco afincado en Alemania Jefta van Dinther regresa a Barcelona para presentar Unearth en el Museu d’Art Contemporani de Catalunya (MACBA), donde diez bailarines se adentran en una coreografía hecha de voz y cuerpo. Los espectáculos de Van Dinther suelen ser experiencias espirituales, perfectas para alimentar el alma.
Solos, dúos y espectáculos de proximidad
En plena Dansa Metropolitana, Pau Aran —exbailarín del Tanztheater Wuppertal de Pina Bausch— interpretará el solo Myco, una propuesta poética que nos adentra en el bosque. La creadora brasileña Poliana Lima regresa al Mercat por partida triple con Oro Negro, The Common Ground y, junto a la bailarina de flamenco británica Yinka Esi Graves, propone A Place to Dance. También en marzo, el coreógrafo andaluz Manuel Rodríguez presenta Otra cosa que no es una conferencia, un quinteto de lujo con Søren Evinson, Rodrigo Sobarzo, Laila Tafur, Paula Tato y él mismo. A finales de abril nos visita Cherish Menzo, que presenta el dúo aclamado por la crítica europea Darkmatter.
Danza teatro en el TNC y ballet narrativo en el Liceu
La coreógrafa y directora de escena Vero Cendoya reúne a un grupo de actores y actrices de diferentes capacidades para crear y estrenar Una brillant imperfecció (o la mort d’un pianista) en el TNC (15 de enero). Cendoya, que trabaja en el ámbito de la danza-teatro, y el dramaturgo Israel Solà se inspiran en el libro Brilliant Imperfection de Eli Clare, activista discapacitado y queer. Cendoya remueve conciencias con ternura y humor. A finales de temporada, Gabriela Carrizo, codirectora de la compañía Peeping Tom, presenta Chroniques, con cinco intérpretes en escena que revelan historias o memorias superpuestas. Como es habitual en los espectáculos de la compañía belga, los límites del tiempo y el espacio se confunden, como en un sueño, en un formato de danza-teatro virtuoso e inquietante.
El Liceu recupera Nijinski (12–15 de abril), un ballet de John Neumeier con el Ballet de Hamburgo, inspirado en el mítico bailarín Vátslav Nijinski, que brilló en los Ballets Rusos de Serge Diaghilev. Neumeier, coreógrafo de ballet narrativo, se adentra en la vida turbulenta del bailarín polaco y transporta al público al encanto de la Belle Époque y a la opulencia de los años veinte.
