
La compañía de teatro familiar Anna Roca adapta la novela de Michael Ende, Momo, un clásico que nos hará reflexionar sobre el “tiempo robado”. La compañía de la Garrotxa transmite el espíritu poético y reivindicativo que ha cautivado a tantísimos lectores que se fascinaron con el libro.
Sinopsis
Tres personajes que viven dentro de un jardín botánico abandonado nos esperan para explicarnos la historia de Momo, una niña que tiene la maravillosa cualidad de saber escuchar a los demás. Momo también quiere ayudar a la gente cuando los hombres grises deciden apoderarse de uno de los bienes más preciados que poseen las personas: su tiempo.
Vivimos y educamos a nuestros hijos con prisas. Queremos que hablen idiomas y que sean buenos en todo, ¿pero les educamos para que juzguen en libertad o aprendan a escuchar?
Palabras del director
Momo es la adaptación teatral de la novela de Michael Ende. Realizada en un espacio nada convencional que, aparte de ser bonito, obliga a los actores a trabajar entre el público, que ya no mira desde el tradicional punto de vista frontal.
Para la dramaturgia, los actores, el equipo escenográfico y de atrezo fueron aliados extraordinarios. Un proceso de dramaturgia «sobre el terreno» que permitía ensayar y probar el texto sobre el escenario casi a la vez que se escribía. Un salto al vacío sin saber si el paracaídas funcionaba.
Se ha simplificado la complejidad argumental de la novela pero hemos salvado las claves: el mensaje sobre el «tiempo robado» y, sobre todo, el espíritu poético y reivindicativo que ha cautivado a tantísimos lectores que se fascinaron con Momo.
Jesús Arbués
Catalán
A partir de 8 años
Todas las novedades de teatro familiar en tu correo una vez al mes
"*" señala los campos obligatorios
Tres personajes que viven dentro de un jardín botánico abandonado nos esperan para explicarnos la historia de Momo, una niña que tiene la maravillosa cualidad de saber escuchar a los demás. Momo también quiere ayudar a la gente cuando los hombres grises deciden apoderarse de uno de los bienes más preciados que poseen las personas: su tiempo.
Vivimos y educamos a nuestros hijos con prisas. Queremos que hablen idiomas y que sean buenos en todo, ¿pero les educamos para que juzguen en libertad o aprendan a escuchar?
Momo es la adaptación teatral de la novela de Michael Ende. Realizada en un espacio nada convencional que, aparte de ser bonito, obliga a los actores a trabajar entre el público, que ya no mira desde el tradicional punto de vista frontal.
Para la dramaturgia, los actores, el equipo escenográfico y de atrezo fueron aliados extraordinarios. Un proceso de dramaturgia «sobre el terreno» que permitía ensayar y probar el texto sobre el escenario casi a la vez que se escribía. Un salto al vacío sin saber si el paracaídas funcionaba.
Se ha simplificado la complejidad argumental de la novela pero hemos salvado las claves: el mensaje sobre el «tiempo robado» y, sobre todo, el espíritu poético y reivindicativo que ha cautivado a tantísimos lectores que se fascinaron con Momo.
Jesús Arbués