Música barroca y flamenco y una nueva puesta en escena de La edad de oro, uno de los espectáculos más míticos del flamenco de vanguardia.
Sinopsis
Nueva jornada doble en la última convocatoria de Desvarío 2026. En el primer concierto, La fuerza de las cosas, la soprano Mariví Blasco y el guitarrista flamenco Pedro Barragán, explorarán los límites de su propia formación para reencontrarse en un espacio de nueva creación, donde obras del barroco se enlazarán con canciones del repertorio popular y otras piezas de nueva creación compuestas expresamente para este concierto. Todo ello entramado en un único hilo discursivo cargado de elipsis y dinámicas extremas donde los artistas se toman la libertad necesaria en la búsqueda de una música íntima y genuina.
En la segunda cita de la velada, el bailaor flamenco más reconocido y galardonado a escala internacional, Israel Galván, nos mostrará la última versión de La edad de oro, una pieza emblemática que ha cumplido veinte años de vida y que significó un cambio en la tendencia de mostrar los espectáculos de baile. Si en tiempos anteriores el baile ejercía una cierta dictadura sobre las otras dos disciplinas (el cante y el toque estaban al servicio del baile), La edad de oro regresa al origen, y las tres disciplinas tienen el mismo peso en el espectáculo. Así, Fernando Terremoto, Alfredo Lagos e Israel Galván (los tres artistas que empezaron la aventura) se distribuían a partes iguales las cargas de trabajo y los méritos obtenidos. Acompañan a Galván María Martín, al cante, y Rafael Rodríguez, a la guitarra.
Más información
Pedro Barragán, guitarrista barcelonés, formado en el Conservatori del Liceu, marchó a Sevilla muy joven. Discípulo de Juan Habichuela, ha acompañado a cantaores de renombre, como Chano Lobato, Fernando de la Morena, Nano de Jerez, Paco Taranto o Carmen Linares, y también a jóvenes de su generación como Rocío Márquez o Gema Caballero. Es profesor en la Fundación Cristina Heeren y hace poco que ha grabado un disco con una impronta muy personal, Chinitas, una rueda sonora que hilvana dieciséis temas flamencos, sin solución de continuidad, con magnífica acogida por la crítica especializada.
Mariví Blasco, soprano de reconocido prestigio en su ámbito, posee un currículo rico y extenso, ya sea por sus numerosas colaboraciones como solista con agrupaciones nacionales y europeas, o por sus actuaciones en salas emblemáticas de todo el mundo. Fue miembro fundador junto a Fahmi Alqhai de la Accademia del Piacere, que propició, entre otras obras, Las idas y las vueltas, disco mestizo que contó con la participación de flamencos tan singulares como Arcángel, Miguel Ángel Cortés y Agustin Diassera.
Israel Galván ya había ganado con poco más de 20 años los premios más singulares del baile flamenco. Decidió entonces que el objetivo no era bailar bien, sino utilizar el baile como herramienta para narrar. Su encuentro con Pedro G. Romero fue crucial para el flamenco. A los 25 años estrenó en la Bienal de Sevilla Los zapatos rojos, la trágica historia del joven bailaor Felix el Loco; en la siguiente, la Metamorfosis, de Kafka; después, Galvánicas, y en 2004, el espectáculo Arena. Al año siguiente presentó La edad de oro y ganó el Premio Nacional de Danza. A partir de ahí, año tras año va presentando obras nuevas que la crítica y el público celebran, y se ha consolidado como la figura más emblemática de la danza flamenca.
María Martín es cantaora, pero también guitarrista. La de Utrera ha trabajado con grandes nombres del flamenco contemporáneo: ha cantado para bailaoras como Leonor Leal, Vanesa Aibar o Úrsula López, es colaboradora habitual del artista e investigador del flamenco Pedro G. Romero. Una sustitución en La edad de oro lo cambió todo, ya que Galván fue capaz de ver todas sus posibilidades. A la guitarra, el sevillano Rafael Rodríguez “El cabeza”, un artista que ha compartido escenario con algunos de los grandes del cante del baile y del toque, pero también con muchos músicos de jazz y de rock.





