A la colònia penitenciària cuenta la decadencia de Occidente. La joven joven compañía barcelonesa La Mala Companyia se alía a la dirección de Dobrin Plamenov y parte de los personajes de un cuento de Kafka.
El montaje cierra la trilogía de La Mala Companyia, dedicada al control que ejercen los gobiernos sobre los individuos, que comenzó con Es pronuncia camí, un montaje a propósito de La peste, de Albert Camus, nacido durante la pandemia del año 2020; L’últim dia de l’home gos, que releía Un mundo feliz de Aldous Huxley, y ahora, una pieza que toma esta cruel historia de Kafka que habla del final de un imperio y que se desarrolla entre el thriller y la comedia negra.
Sinopsis
Una extranjera llega a una isla exótica tropical, que resulta ser una colonia penitenciaria. Allí, sin embargo, no hay tribunales, sino una máquina que juzga, tortura y ejecuta a las personas condenadas. Este es el relato que escribió Kafka en 1914 y del que parten el director Dobrin Plamenov y La Mala Companyia para esta propuesta de escenificación, que ha ganado la última convocatoria del premio Adrià Gual del Institut del Teatre, que apoya el nuevo talento y potencia la inserción profesional de los graduados y graduadas de la Escola Superior d’Art Dramàtic.

