El dolor tiene muchas caras y mil maneras de expresarlo cuando se le permite manifestarse. El dolor que siente un padre por la muerte de un hijo es profundo y descarnado. El protagonista de la historia de Tarantino lo expresa hablando, con un discurso inconexo, disperso, a una velocidad increíble, mezclando personajes y registros, yendo hacia delante y atrás. Cuesta entrar en este texto abigarrado y difícil pero poco a poco todo se va descubriendo, todo va teniendo sentido. Únicamente hay que dejarse llevar por el sonsonete a veces lírico y poético, otras grosero y rudo. Se va destrenzando poco a poco todo el contenido dramático de la trama que en general expresa una profunda disconformidad con su situación personal. […]