Pep Tosar y Evelyn Arévalo inauguran el nuevo Teatre Raval. El equipamiento de la calle Sant Antoni Abat, con casi un siglo de historia, reabre sus puertas tras una reforma integral que lo ha convertido en un espacio con dos salas y un nuevo bar. El proyecto deja atrás la denominación de Teatre del Raval e inicia una nueva etapa con una clara apuesta por la modernización y el formato medio.

Este nuevo inicio llega tras el cierre de la etapa anterior, que bajó la persiana después de 17 años de actividad. La falta de continuidad en el apoyo institucional precipitó el final de un proyecto que, según sus antiguos responsables, había funcionado con recursos limitados en los últimos años. La nueva gestión retoma la actividad con una transformación profunda y una nueva mirada artística. La intervención, de más de diez meses, ha renovado completamente el edificio y lo ha preparado para acoger espectáculos de formato medio, una tipología de sala que la nueva dirección considera “clave” en el ecosistema teatral de la ciudad.
El proyecto de Tosar y Arévalo ha tenido que superar obstáculos administrativos antes de iniciar las obras. Entre los cambios más destacados se encuentra la ampliación de la boca del escenario, un elemento central para la nueva orientación artística. “Es un cambio sustancial que nos permite disponer de un escenario a la medida de los espectáculos de formato medio, tan difíciles de encontrar en Barcelona”, señala.

Pep Tosar i Evelyn Arévalo
Dos espacios escénicos y un bar
La sala principal, bautizada como Sala Tadeusz Kantor, tiene una capacidad de 195 localidades, con platea y anfiteatro, y una disposición a la italiana. El teatro incorpora también un segundo espacio, el Espai Damià Huguet, una sala polivalente de 50 localidades concebida para espectáculos de proximidad, conciertos y propuestas de pequeño formato. El nuevo Teatre Raval suma, además, un bar gestionado por el equipo de Riquiño.

Más allá de la reforma física, la nueva etapa define también una línea artística clara. “Nuestro teatro no piensa en la taquilla como lo más importante. Queremos hacer un teatro de ideas y de culto, sin miedo a estos conceptos”, defiende Tosar. En esta línea, el proyecto combinará creación propia con la acogida de compañías afines y la recuperación de piezas del repertorio de su compañía Oblideu-vos de nosaltres.
Lorca, teatro de proximidad y música
La primera temporada, entre mayo y julio, comenzará con Federico García, uno de los espectáculos emblemáticos de la compañía Oblideu-vos de nosaltres. Dirigido por Pep Tosar y escrito junto a Evelyn Arévalo, el montaje parte de la vida y la obra de Federico García Lorca y regresa diez años después de su estreno en el Grec Festival de Barcelona.
El 19 de mayo se abrirá una segunda línea de programación con Léon a la terra dels homes, de Maria Pla, con Miquel Gelabert y Òscar Intente, una pieza inspirada en El Petit Príncep y Terra dels homes, de Antoine de Saint-Exupéry. El Espai Damià Huguet, por su parte, se inaugurará el 22 de mayo con Set maneres de ser Hamlet, de Josep Pere Peyró, un solo que combina comedia y reflexión sobre la vigencia de los clásicos. Del 27 de junio al 26 de julio llegará L’enterrador, monólogo escrito por Gerard Vázquez e interpretado por Pepe Zapata, una propuesta sobre la memoria histórica.
La programación familiar incluirá L’impossibilista, de Sergi Buka, del 6 al 27 de junio, mientras que la música en directo tendrá un espacio destacado con el ciclo La gran Blue Nit, que se estrenará el 3 de julio con Elisabet Raspall y su disco Aletheia, reconocido en los Premios Enderrock 2026.
