Deshielo: Quim Girón y Moon Ribas

Ruben Garcia

El hielo es el elemento central de la producción Fenomen, de Quim Girón y Moon Ribas, que se estrena en el Festival Grec, una metáfora en torno a las relaciones personales y la viabilidad del planeta como espacio habitable. Afectos y efectos: siempre acciones humanas, porque nos condicionan de manera irreversible, son la causa de la inestabilidad en la que vivimos y proyectan un futuro donde el movimiento permanente es el protagonista. Una verdadera cinética del abordaje, explicada por un artista del circo y una intérprete ciborg.

Con una nevera de cervezas llena de bloques de agua congelada ocupan el espacio. El contraste visual es determinante: igual que el deshielo que se está produciendo en los polos terráqueos, los esparcen por el linóleo, desendreçadament; se rompen, se funden, se transforman en otra cosa, exactamente como ocurre en la intimidad de larga duración entre dos personas. Y en este punto, la química y complicidad que emanan hace que asista a un juego de espejos. Frío en el corazón? Inviabilidad climática? Una crítica concreta a la cuestión medioambiental. Y también un espejo especular de la vida en comunicación.


Sólo el esfuerzo y la persistencia los salva: equilibrios, deconstrucciones, confrontaciones y saltos. Sobre el hielo deslizante, con unos crampones, intentan mantenerse resguardados del agua que va llenando el escenario, y con instrumentos diversos echan a perder una especie de escultura de la supervivencia, forzados por el movimiento en común, experimentando con el estado sólido, para llegar a desmenuzarlo. Desbordados de sensaciones, intentan huir de aquel devenir caótico, incluso jugando a esconderse en los orígenes -en aquella nevera, en este caso.

Nada es infructuoso y todo a la vez es inútil. Al fondo de todo ello, la diversión. Por el camino, la reflexión. Y en el conjunto, la terca voluntad humana. Una pieza que surge de la inquietud de ambos artistas y de su compromiso. Ella, con el planeta: durante seis años, con unos implantes a los pies con los que detectaba la actividad de la corteza de la Tierra y desde donde desarrollaba su investigación coreográfica. Él, en busca de las conexiones entre el equilibrio y el sonido, percutiendo en el trabajo su interés en las cosas efímeras. Un embate contra la seguridad, como el hielo, que poco a poco irá deshielo en los calurosos noches de verano que vendrán del Festival Grec. Todo un Fenomen del que seremos cómplices y divertidas espectadoras.

Por Jordi Sora i Domenjó / @escenadememoria

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