Mirada a la incómoda realidad
A veces las certezas y los ideales se ven removidos por las circunstancias. Se puede tener una idea de cuáles serían las decisiones que se tomarían en una u otra situación, pero la verdad es que la realidad provoca cambios de pensamientos o crea dudas inesperadas. Al final, nada puede ser totalmente blanco o negro.
Eu Manzanares propone en esta obra una reflexión sobre aquello que es justo o injusto, una determinación que tiene tantos matices como personas implicadas en cada situación. En un instituto de alta complejidad un chico que tiene un futuro contrato como futbolista, que le permitirá dejar atrás la situación vulnerable en la que vive. Lo puede perder todo si no aprueba el curso. El problema es que lo han enganchado copiando y ara el profesorado tiene que decidir si lo dejan pasar o no, teniendo en cuenta como este contrato puede cambiar su vida para siempre. ¿Sería justo?
El texto es divertidísimo, rápido, ágil y está lleno de matices, aunque no lo parezca por su tono humorístico. En los diálogos se presentan unos dilemas muy interesantes y capitales en la formación de las personas que forman parte de la sociedad. No hay una posición clara ante el conflicto, sino que la situación, la discusión entre el y las docentes va más allá de un aprobado o un suspenso, contempla todos los puntos de vista y hace una reflexión en clave de futuro que modifica (o no) el argumentario de cada uno. La presencia de las personas que vivirán con las consecuencias de la situación (madre e hijo) y de una persona que es totalmente aliena y desconocedora de la realidad (la prima influencer) ayudan a crear un contexto mínimo de la diversidad de la sociedad en el escenario.
La historia es muy potente y engancha al público, que ríe sin parar al mismo tiempo que, como los personajes, reflexiona sobre la situación planteada. Un texto inteligente que no se queda en la superficie, sino que provoca un revuelo en la platea y en la consciencia. Los personajes están dibujados de una manera excelente, jugando con algún estereotipo, pero creando una profundidad muy interesante y necesaria por todo lo que se expone.
El reparto es una auténtica maravilla. Lua Amat, Dafnis Balduz, Sara Diego, Rosa Gamiz, Anna Sahun y Max Vilarrasa consiguen crear un marco increíblemente intenso y atractivo para la espectadora, que se entrega a las discusiones, reflexiones y dudas de cada uno. Son Gamiz y Diego las interpretaciones más potentes, dando vida a dos de los personajes más interesantes y poderosos de la representación (profesora de inglés y madre del alumno). Su fuerza a la hora de ponerse los zapatos de sus personajes les impulsa como un torrente de energía que contagia al resto del reparto. Es absolutamente magnífico verlas.
La puesta en escena es sencilla, aparte de cuatro piezas de mobiliario es realmente el diseño sonoro y de luces el que ayuda a la espectadora a quedar inmersa en aquello que envuelve a la historia. Sin hacer muchas volteretas a nivel visual, Nelson Valente consigue crear un relato sólido y potente con el peso de los personajes y la interpretación. Una producción imprescindible.