Es curioso, pero el destino ha contribuido a que coincidieran en la cartelera dos personajes bíblicos, y femeninos, sobre los que se ha escrito mucho… pero siempre de forma interesada, sesgada y poco honesta: Salomé y Maria Magdalena. Nos centraremos ahora sobre todo en la segunda, tildada en el pasado de prostituta arrepentida y de acompañante de Jesús en el calvario. Según estudios posteriores, parece ser que también se la contempla como una discípulo más (“apóstol de apóstoles”, en palabras de Juan Pablo II) e incluso de compañera y mujer de Mesías.
El principal problema de este montaje ideado por Carme Portaceli y Michael De Cock es que no se sabe demasiado bien hacia donde quiere ir. No sabemos si es una ficción al uso, un ensayo teatralizado, un tipo de performance temática o una excusa para la reivindicación de las mujeres invisibilizadas. Supongo que es un poco de todo, pero precisamente esta mezcla hace que se tomen decisiones discutibles y no siempre coherentes con el conjunto. Por lo tanto, podemos pasar de una trama más realista (el divorcio de la protagonista) a momentos oníricos, pasajes casi documentales sobre la historia de Maria Magdalena y también escenas musicales o directamente performáticas. Eso sí, siempre dentro de un envoltorio perfecto y un despliegue técnico que pocas veces ha lucido tan moderno en la Sala Gran del TNC.
El espectáculo tiene el protagonismo de la actriz Ariadna Gil, pero cuenta con un reparto coral y absolutamente pluridisciplinar. Tenemos desde bailarines, varios cantantes, una pianista en directo e incluso un artista plástico que, desde su rincón, va poniendo en directo su granito de arena a la parte estética. Dentro de la globalidad, quizás destacaría a la actriz Miriam Moukhles, capaz de crear un momento mágico con su pequeño monólogo, o el actor-bailarín portugués Romeu Runa, que con su presencia escénica eclipsa y convence al público.
Un conjunto, por lo tanto, que igual no funciona como un todo pero que os dejará imágenes bellísimas y difíciles de olvidar. Maria Magdalena quizás tendrá que esperar algo más a encontrar su historia definitiva.
