Lluís Pasqual: Medea

12/05/2018

La intimidad de un monstruo

A pesar de que se ponga énfasis en otros aspectos más vistosos, esta Medea de Lluís Pasqual destaca por ser una versión hecha a partir de las obras de Eurípides y Séneca. Una versión que ha hecho el mismo Pasqual con la ayuda de Albert Conejero, y que ha servido para simplificar el texto, para eliminar definitivamente el Coro -uno de los elementos de las tragedias que pocos directores actuales se atreven a incorporar- y para dejar la historia en voz de sólo tres actores. En este sentido, desaparecen varios personajes y el texto del mensajero -uno de los más bellos del drama- se resume y se pone en boca de una de las víctimas. Cambios aparentemente banales pero que dan a la obra un carácter intimista muy acentuado. Finalmente, uno tiene la sensación de que, ya puestos, todo podría haber quedado en un monólogo. Y es que esta parece la intención de Pasqual, que da la sensación de haberlo apostado todo a favor de un solo personaje y una sola actriz, la Medea de Emma Vilarasau.

El trabajo de Vilarasau merece un punto y aparte. Se podrá catalogar de sobreactuado, de pasado de rosca, pero no hay duda que es un trabajo valiente, arriesgado y descarnado cómo hay pocos, y esto siempre es de agradecer en cualquier actor… al menos desde mi punto de vista. Se equivoque o no, sea o no lo mejor para el resultado final, bien es verdad que ver a un actor ya veterano que se lanza al vacío, que prueba terrenos inexplorados y que confía al cien por ciento en el director merece todo mi respeto. Ya desde el inicio, vemos que será una interpretación al límite. Esto, sin duda, es bueno para muchos fragmentos de la pieza, pero también en otras ocasiones echo de menos el carácter peligroso, sibilino y maquiavélico que presenta uno de los personajes más controvertidos de la historia del teatro. Un personaje que por un lado representa la libertad y el empoderamiento de la mujer en la Grecia clásica, pero que por el otro expone unos hechos que cuestan de entender y de aceptar. Un personaje que en un sentido metafórico funciona muy bien, pero que si se toma con literalidad no es menos monstruoso que muchos de los infanticidas que saltan a las portadas de los diarios de vez en cuando.

Respecto al espacio escénico (vacío y oscuro, pero iluminado por proyecciones) sólo podemos decir que resulta acertado y que da la majestuosidad que requiere la tragedia. Quizás choca con el carácter intimista que comentábamos antes, pero uno no puede dejar de conmoverse con los efectos de iluminación, de sonido y de agua que invaden el escenario. Unos recursos que Pasqual parece haber cogido prestados de montajes internacionales que han pasado con anterioridad por el Teatre Lliure, y es que viendo la función no dejaba de pensar en La força oculta que nos dejó pegados a la butaca ya hace un par de Grecs.


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Lluís Pasqual: Medea

Lluís Pasqual: Medea

Espectáculo ganador del Premio TB de la temporada 2017-2018 en la categoría de Mejor actriz, a Emma Vilarasau. 

Emma Vilarasau es Medea, una reina, una extranjera, tal vez una bruja. El destino la convierte en desarraigada y ella decide desencadenar la tragedia. Un clásico tan convulso como nuestro presente.

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  • 12345

    Marta Turu

    He trigat dies en escriure l’opinió sobre Medea intentant digerir-la poc a poc, esperant trobar-li algun punt ocult en la retrospecció i des de la distància… Sense massa èxit.

    L’escenografia inexistent (la pantalla digital en la que es projecta ocasionalment algun pla marítim és imponent, però forma part més de la tècnica audiovisual que no pas de l’escenografia pròpiament) centra l’absoluta atenció del públic en una actuació que, almenys en el meu cas, no s’arriba a creure. És cert que s’ha de tenir en compte la dificultat que deu comportar realitzar tota una obra de teatre completament xopa com ho fa l’Emma Vilarasau (i no menystinc el seu esforç); visualment queda espectacular, però fins a quin punt cal que s’amari de cap a peus?

    Des del meu punt de vista, el problema és que no dóna treva. Des del primer instant fins a l’últim la seva actuació és dramàtica, duta sempre al límit, sense disminuir d’intensitat en cap moment. No es pot titllar de sobreactuada (suposo que deuen ser requeriments de la direcció), però tant de prec, plors i penúries impedeixen creure’t-ho més enllà de la primera mitja hora.

    El text i l’evolució de l’obra són àgils, i la resta d’actuacions, realment encertades; en un conjunt no es pot catalogar de mala representació. El final és colpidor, però tot i així vaig sortir-ne buida.. I amb la sensació que virant lleugerament l’enfoc de la direcció, les coses podrien haver resultat molt diferents.

    09/05/2018

  • 12345

    maría j gonzález mondaza

    ¿Por qué grita tanto Medea? ¿Por qué se le entiende tan poco? ¿Por qué ese sufrimiento bajo el agua que me hace sufrir más por la actriz que por la protagonista, sus posibles futuros resfriados, sus cuerdas vocales desgañitadas? Y mira que es potente el texto en sí, en fin. Mala suerte.

    02/05/2018

  • 12345

    JOSE GABRIEL DEL VIEJO

    Básicamente creo que estamos delante de uno de los montajes fuertes de la temporada!
    En tan solo una hora consigue emocionar y sorprender al espectador con poco más que el talento de Vilarasau y un poco de agua. Nada más…
    Sin lugar a dudas la Vilarasau se supera. Ya no solo grita (qué siempre nos quejamos de que la pobre solo sabe gritar) sino que emociona, se abre en canal a los espectadores y da el 100% de ella misma. A mí me ha cautivado!!
    El resto de actores está correcto pero con la jefa al frente se quedan en un mero acompañamiento.

    PD: sería genial que se repartiesen chubasqueros para las primeras filas porque he ido a la peluquería para nada! Gracias jajajaj

    21/04/2018

  • 12345

    Hèctor Fibla Ferrà

    Obra per a una actriu superlativa com la Emma Vilarasau. Una tragèdia reduïda al moll de l’ós però mantenint tota la força expressiva.

    16/04/2018

  • 12345

    JOSEP OLIVA SASÉ

    Avui al Lliure he vist aquesta tragèdia grega que dirigeix ​​Lluís Pasqual i que juntament amb Alberto Conejero han fet aquesta versió que barreja textos d’Eurípides i Sèneca. Fugint de la retòrica d’aquests textos clàssics grecs per passar a un llenguatge creïble i pensat per al segle XXI, i on no falten referències a temes tan actuals com poden ser el feminisme, la violència de gènere i fins i tot el fet de sentir-se estranger, ens parla de Medea, aquesta dona que en sentir-se repudiada pel seu marit Jasó, i en un atac de gelosia mata els seus propis fills. L’obra té un suport audiovisual i una banda sonora en la qual destaca El lament de Dido de Dido i Enees de Purcell així com fragments de Radiohead, Metallica i Queen. L’escenografia diàfana i buida però amb uns efectes d’aigua i llums espectaculars. Pel que fa a la interpretació Emma Vilarasau en una obra que sembla pensada per a ella, m’ha semblat sublim, crida si però el personatge ho requereix i no cau en cap moment en la sobreactuació, més si tenim en compte en les condicions que ho fa amb la roba amarada d’aigua tota la representació. La resta d’actors correctes però tenen molt poca participació. Llarguíssims aplaudiments merescuts. Un imprescindible.

    13/04/2018

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