Ya hace unos años, Tessa y Montse se quedaron viudas “un día cualquiera” y para intentar superar la situación se apuntaron a un grupo de luto. Allá se conocieron, y poco a poco surgiría una colaboración que acabó con un Instagram, el Club de las Vi(u)das, y más tarde con un libro que recogía historias personales, maneras de afrontar el luto, consejos, frases recurrentes que tendríamos que evitar, etc. Y ahora, refugiándose en la fórmula de la autoficción o teatro documental, la compañía La conquesta de Pol Sud (Nadia, Claudia, Guardianes del corazón de la tierra) ha reconvertido la historia en una obra de teatro. Una pieza delicada que mezcla filmaciones reales (una entrevista a las auténticas creadoras del Club), interpretación e incluso algunos apuntes de danza contemporánea.
El comienzo es potente y contribuye a que entremos en la historia de una forma casi involuntaria. Enseguida estaremos pasando el luto con las protagonistas, puesto que quien más quien menos ha pasado algún duelo o ha visto como lo pasaba alguien de su entorno. Aunque nos cueste, y a pesar de que nuestra sociedad no nos prepare para afrontarlo, la relación con la muerte es inevitable y más estrecha de lo que imaginamos o queremos pensar. Después de esto, la obra da varios tumbos, pasando de puntillas por diferentes temas o bien profundizando en algún momento de las relaciones pasadas. No hay un orden evidente, y mucho menos una estructura teatral clara, y esto hace que el espectador a veces se despiste o bien piense que ha llegado ya al final… Pero no. Tendremos que esperar algunos falsos desenlaces hasta llegar a una escena musical catártica que nos acompañará, ahora sí, hasta el punto y final de la pieza.
A pesar de que Els objectes flotants tiene cierto regusto de libro de autoayuda, podemos asegurar que convence al público y que consigue un relato emotivo y sentido. Ya sea por una puesta en escena elegante y sobria, o ya sea por las interpretaciones de Anna Sahun y Elena Gadel, la propuesta no decepcionará nada a quien busque respuestas o a quien se quiera dejar vencer por la verdad del teatro testimonial.
