Pau Aran, bailarín barcelonés que trabaja con los grandes de la danza europea estrena la primera coreografía en la que no actúa. Intenta trascender las identidades de género y sexuales para ir al origen de los malestares humanos. En La mateixa diferència busca en la danza una manera de reunirnos, de sostener la diferencia y de intuir, en colectividad, otras maneras de habitar el mundo.