Cuando el invierno despliega su magia y el frío se transforma en misterio, pocas obras evocan con tanta intensidad el espíritu de la fantasía como El cascanueces, de Piotr Ilich Tchaikovsky.
Este año, el Gran Teatre del Liceu acoge al Badisches Staatsballett Karlsruhe, que presenta una lectura personal y refinada de este clásico universal. El espectáculo invita a un viaje por los sueños, en el que la música y la danza se convierten en puentes hacia un mundo de ilusión y belleza intemporal.