Um julgamento es la nueva indagación sobre los límites entre el teatro y el cine de la directora brasileña Christiane Jatahy tiene como referencia un texto clásico, convertido en un juicio escénico, con el público como jurado.
Hace ahora cerca de 150 años, Henrik Ibsen escribió Un enemigo del pueblo, la historia de una ciudad balnearia que se rehace de la crisis gracias al turismo termal justo cuando el médico, Thomas Stockmann, descubre que las aguas están contaminadas y son un peligro para la salud. Empeñado en denunciarlo contra la opinión de la mayoría, acabará enfrentado a la comunidad y expulsado. Christiane Jatahy nos propone seguir al personaje de Stockmann dos años más tarde, cuando regresa a su ciudad y reclama un juicio neutro, una segunda oportunidad de demostrar el porqué de sus acciones y palabras.
Sinopsis
La producción trata sobre debates contemporáneos como la naturaleza de la verdad, la relación entre imperativos morales y economía, cómo la vida de las personas se ve afectada por el juicio público y cómo el fascismo puede utilizar los principios democráticos para destruir la democracia. La obra de Ibsen se revisita llevando todas estas discusiones a una sala ficticia donde el público actúa como jurado, y examina en escena pruebas, testimonios y las relaciones íntimas y familiares de los personajes.
Moviéndose entre la realidad y la ficción, entre él mismo y el personaje de Thomas Stockmann, el actor Wagner Moura pronuncia ante el público su defensa final. Esta frontera cambiante entre realidad y ficción, actor y personaje, y la construcción de una dramaturgia viva—creada en parte con la participación del público—recorre toda la obra.
Los tres actores, Wagner Moura, Julia Bernat y Danilo Grangheia, trabajan en completa armonía con el espíritu de investigación teatral de Christiane Jatahy, en el que la fina línea entre improvisación e interpretación se difumina constantemente. Se hace imposible saber cuándo improvisan y cuándo actúan.
Cada noche, once personas que se han inscrito antes de la función son seleccionadas al azar para formar el jurado. Además de hacer preguntas durante la actuación, son ellos quienes decidirán al final si Thomas Stockmann es—o no—un enemigo del pueblo desde la perspectiva actual.







