¿Qué harías si te quedaran 90 minutos de vida? Quim Masferrer vuelve a los escenarios de Barcelona con Temps, la tragicomedia que reflexiona sobre el paso del tiempo, la conciencia de la muerte y la manera en que vivimos (o dejamos escapar) la vida. Un monólogo imprescindible en el Teatre Borràs, quince años después de su estreno.
Sinopsis
Le acaban de comunicar que le quedan 90 minutos de vida. Una hora y media de la más auténtica y plena libertad que nunca podrá disfrutar un ser humano. La libertad de ajustar cuentas, de decir de verdad todo lo que piensa, de ser sincero por una vez. La libertad de saltarse las normas políticas, sociales y morales. La libertad de quien no se puede encarcelar, ni multar, ni imputar, ni castigar.
Una hora y media de intensa tristeza, de crítica desbocada, de ironía, de despedidas, lamentos, recuerdos, olores, amigos, paisajes… que nunca más sentirá. Deseos insatisfechos, lo que no ha podido hacer ni podrá hacer nunca. Un cúmulo de rabia, rencor, venganza… la libertad de reírse del muerto, de sí mismo, y de quien lo vela, el público. La tragicomedia de la vida en 90 minutos. Se abre el telón. Empieza la cuenta atrás.
Entre recuerdos, preguntas y momentos compartidos con los espectadores, Temps pone sobre la mesa las pequeñas y grandes decisiones que marcan nuestra existencia: ¿qué significa aprovechar el tiempo? ¿Cuándo empezamos a ser conscientes de que se acaba? Y, sobre todo, ¿cómo queremos vivir mientras aún lo tenemos?
Con una mirada lúcida y emocionante, el espectáculo transforma una reflexión aparentemente sencilla en una experiencia teatral llena de complicidad, humor y verdad. Porque, al fin y al cabo, el tiempo no es solo lo que pasa, sino lo que hacemos con él.
Estrenada en 2012 dentro del festival Temporada Alta, ahora se reestrena quince años después para volver a conectar con el público desde un presente diferente, pero con la misma esencia que la hizo especial. Aquel monólogo que exploraba la fragilidad, la ironía y la profundidad de la condición humana regresa ahora con una mirada renovada, más madura y más precisa.
Temps no es una reposición, sino un regreso consciente; una obra que afina, revisa y actualiza aquello que sigue siendo pertinente. Un espectáculo que vuelve porque sigue hablándonos. Porque el tiempo pasa, pero las preguntas que nos interpelan continúan aquí. Y porque, a veces, es necesario volver al punto de partida para comprender cómo hemos llegado hasta aquí.












