Todo lo que necesitas para ir al teatro

Mi relación con la comida

Mi relación con la comida

Esto no es una sinopsis, es un aviso. AVISO: Esta obra es un escupitajo, una vomitona y un acto de resistencia frente a la violencia real. Un pedo, un acto insubordinado y confesional que pone en jaque a todos los fascismos que pretenden crear en torno suyo un sistema totalitario. El público que vea esta obra correrá el riesgo de la posibilidad de revolución.
La nariz de payaso, le digo a los alumnos del clown, sirve para protegernos de los fascistas; pues, ahora voy yo y dedicado a ellos, a los clown y a los fascistas, me enfrento a este texto con la cara descubierta.
Entiéndase el fascismo como algo que impone, prohíbe, desprecia y deseduca, con esa arrogancia que tienen los que no son capaces de reírse de sí mismos, y que está instalado en todos los órdenes y en todas las épocas y en todas las ciencias, en todas las guerras y en todas las esquinas; y es mundial porque a todos nos resulta cercano. Bendita demagogia.

En mitad de esta España estancada que nos pertenece y que ha permanecido tan al margen de todo conflicto, según los libros, que hasta ni siquiera reconoce los que ha tenido, Mi relación con la comida pudiera ser una matemática de combinaciones entre las pobrezas de aquí y allá, las culturas de clase, los fascismos cotidianos versus genocidios, pero no es sólo eso sino que también ofrece un suculento estudio para salir de todo, a veces con soluciones poco optimistas.
Esta obra se revuelve en contra de todo aquel que camina en dirección opuesta a los que están más jodidos con una rebeldía en barrena tan bestia, una rebeldía en estado de gracia tal, que supera con creces a mentes como las de Marx, me refiero a Karl, Platón, Jacques Lecoq a propósito de los bufones para quién no sepa quién es, y la de Darío Fo.

Vídeo
Fotos
Valoración colaboradores

Valoración espectadores
  • Pau Pax

    Magnífica actuació i text.

    26/10/2015
  • Hebert Parodi
    Hebert Parodi

    Monólogo tenso, violento, de lucimiento sobre, principalmente, la cruda realidad de la división cada vez más insalvable que genera la riqueza. Una primera parte donde la pobreza cotidiana y más cercana de lo que queremos ver, se te agarra al corazón y la garganta. Una segunda más sociológica que deriva peligrosamente por momentos en planfeto político con dosis de demagogia y algo repetitiva, con titntes de delirio de la protagnista.
    Una gran interpretación de Esperanza Pedreño con diversos registros y que te mantiene tensionado la hora y media en la que dispara consignas, reflexiones y dardos envenedados.
    Como pequeñas pegas que rompen el ritmo o nos apartan del interesante texto, el hecho de sacar espectadores a escena, sin que aporte nada.

    20/06/2015
  • Joan Compte i Urpí

    Un monòleg interpretat de forma impecable en el qual la Pedreño interpel·la al seu interlocutor imaginari i al públic present. La sortida a l’escenari d’alguns espectadors fa que aquests perdin el fil de l’obra. Però el ritme és suficient per mantenir la tensió fins el final i deixar-te un munt d’imatges i interrogants hores després d’haver vist l’obra.

    08/06/2015
  • Nuria Bisquert Bisquert

    Un debat teatral que es pot extrapol·lar a altres esferes de la societat…sembla ser que al final la gran divisió només recau en rics per una banda i pobres per l’altra?.
    Un dels millors monòlegs vistos en els darrers anys excepcionalment interpretat. És cert, en sortireu pensatius.

    07/06/2015
  • Julià

    Una obra totalment diferent al que el teatre ens té acostumats. Quan ho estàs veient, et preguntes quin sentit té l’obra. Però un cop acaba, començes a respondre’t les preguntes que abans et feies. Una experiència teatral diferent, que de ben segur no et deixarà indiferent.

    06/06/2015