Guerrilla de El Conde de Torrefiel se compone de tres partes: una conferencia, una clase de Taichí y una sesión de música electrónica. El texto proyectado es el hilo conductor que, a través de la historia narrada, detalla los pensamientos y deseos.
Sinopsis
Tres situaciones que tienen lugar en la ciudad que acoge GUERRILLA en un futuro próximo. Los participantes en estos acontecimientos bailan, hablan y escuchan. Mientras tanto, el texto escrito, que proyecta los pensamientos más íntimos de estas personas diluidas en la masa uniforme de la multitud, se superpone y completa estas imágenes rítmicas y constantes.
Guerrilla presenta el universo interior, confuso y contradictorio, de unas personas que conviven en un mismo tiempo histórico, se mueven por las calles de la misma ciudad, comparten el imaginario de un mismo continente y se ven afectadas, en mayor o menor medida, por las mismas consecuencias. Aun así, no saben cómo enfrentarse en un mundo que ha cambiado demasiado desde que empezó el siglo XXI y que necesita constantemente otros reglas, símbolos y herramientas para ser interpretado.
Por eso, como una auténtica “guerra de guerrillas”, nos dividimos en pequeños grupos que, día tras día, remueven entre las ruinas históricas de siempre para cazar nuevos dioses, nuevos enemigos y nuevas soluciones, con la esperanza de dar algún sentido —o de hacer desaparecer definitivamente todo— para construir y destruir, una y otra vez, la historia de Europa.
Como un oleaje, estas personas forman parte de un mismo grupo, pero sus pensamientos espontáneos, sus ideas, su pasado y sus aspiraciones acaban dibujando un paisaje multi circunstancial, contradictorio y expansivo a partir de una simple imagen invariable, de apariencia lúdica y despreocupada, que aparece en escena.






