Esta coreografía de Daniel Rosado, miembro fundador de la compañía Lamajara, está ligada a un objeto concreto: la bicicleta que su padre le regaló hace 28 años, cuando lo apuntó al club ciclista de su pueblo. No ganó nunca ninguna carrera –o quizás sí, pero no sirvió de nada- y su recuerdo más preciado de toda aquella etapa eran los viajes a las competiciones, o mejor dicho los viajes de vuelta, cuando paraban a comer en cualquier lugar y todo el mundo sacaba las viandas y explicaba su visión de la jornada. Un momento de comunión y hermandad que el bailarín rememora en este delicado espectáculo. Un montaje en el que la infancia, los recuerdos y la nostalgia hacen acto […]
Carles Armengol Gili
921 Recomendaciones