Hace apenas un par de años que Susanna Garachana dio el salto a la dramaturgia. Desde entonces, no ha dejado de escribir. Ahora llega a los escenarios su primera adaptación. Y lo hace acompañada de la dirección de Xavier Ricart, un compañero con quien —asegura Garachana— “todo es fácil y todo fluye”.

A partir del 19 de marzo, el Teatre Condal acoge Una idea genial, un éxito de la cartelera francesa trasladado a la realidad barcelonesa. La obra, de Sébastien Castro, ha sido galardonada con dos Premios Molière en Francia. La sinopsis es clara: Arnau sospecha que Mariona, su mujer, tiene un affaire con Oriol, el agente inmobiliario que les está buscando piso. Cuando conoce a Tomàs, un actor aficionado idéntico al agente, lo contrata para que lo suplante en una cena y así poder descubrir si su sospecha es real o no. Una idea que, a priori, puede parecer genial, pero que en realidad está muy lejos de serlo.
“Es un vodevil de puertas que se abren y se cierran”, explica Ricart, y asegura que el público reirá mucho. Y quién mejor para hacer reír que Garachana y Ricart, dos dramaturgos que dominan a la perfección la comedia catalana. “Como espectadora me gustan todos los géneros, pero a la hora de trabajar lo que me sale es hacer comedia; no me sale otra cosa que no sea hacer reír al público. No es algo mental, me sale natural”, reflexiona Garachana. “Pero eso de hacer reír no es nada fácil, porque nunca sabes cuál será la risa de la gente”, añade Ricart.

Lluís Villanueva, Xavi Mira y Anna Azcona son los encargados de dar vida a los personajes de esta historia, junto con Garachana, que también estará dentro de la obra. “Cuando la adapté no sabía que acabaría haciéndola. Fue una sorpresa”, explica. “Los cuatro actores funcionan perfectamente, el casting es de 10”, añade el director.
Aunque la trama puede parecer bastante sencilla, adaptarla ha sido todo un reto. “Los juegos de palabras han sido lo más complicado, porque en francés funcionan de una manera y hemos tenido que inventar cómo llegar a la misma situación, al mismo malentendido”, explica la dramaturga. Aun así, ha sido un proceso muy divertido, dice Garachana, que asegura que “esta obra es un regalo”. Xavier no tiene ninguna duda: “Es una obra para pasar una buena tarde en familia, para reír y con un poco de magia”.
Una idea genial habla de las malas decisiones, de la identidad o de las relaciones. De todas esas ideas disparatadas que, aunque no sean muy buenas, pueden funcionar como una salida de emergencia. Recuperar esta obra, sin embargo, sí ha sido todo un acierto. Una idea genial. Y esta vez, sin ironías, pero, como siempre, con mucho humor.
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