Festival Sâlmon 2020: danza viva

Redacció

Por Jordi Sora

A contracorriente: performance y artes contemporáneas. Y danza. Así se presenta cada año la fiesta del descubrimiento. Y esta es la octava edición. La mejor oportunidad para salir de los márgenes, para experimentar una manera diferente de entender las artes escénicas: espectáculos, diálogos, prácticas artísticas y dispositivos diversos. Naturalmente que lo más interesante es el abono completo al Festival. Todo es importante de conocer. Pero no siempre tenemos tiempo para todo. Así que desde aquí tres propuestas fijando la mirada en el movimiento como eje central y dentro de la programación escénica:

7 de febrero a las 21:30h. – Bàrbara Sánchez – Mercat de les Flors – Várvara

De qué manera el sentimiento de pena recorre el cuerpo desnudo de la intérprete fue la temática de la última producción de la sevillana que tuvimos la suerte de poder ver en Barcelona: Somewhat Paler. Probablemente aquello que experimentó Maria Magdalena ante el martirio de su Amor. Bárbara Sánchez (re)imagina aquella relación y la transforma en una sesión de música electrónica y fetichismo. Para mayor escándalo, quizás. O sencillamente como acto de memoria femenino, de justicia poética ante un personaje del cual solo se nos ha explicado, excepto contados y anecdóticos episodios, su vida en ausencia del otro y no en presencia carnal de ella, que es aquello que aquí se reivindica bailando. Y anuncia que quiere hacerlo reuniendo la cultura del “bacalao” valenciana y la mística: singular, ¿no?

8 de febrero a las 22h. – Marta Izquierdo [lodudo] Producción – Mercat de les Flors – Imago-go

La artista madrileña está investigando alrededor de las comunidades femeninas marginales, en un tríptico que inaugura esta pieza. Su interés es el cuerpo y cómo este queda definido por unos códigos determinados en una representación tan específica como son las majorettes. Con el palo como enser que hace las funciones de extensión del brazo; con sus lógicas coreográficas y habilidades de malabares; el vestuario y el arquetipo de género que lleva explícito una cierta cosificación; y la técnica y la disciplina que son propias. Una actividad para la cual hacen falta muchas horas de entrenamiento y donde la coreógrafa observa pautas del ballet clásico; pasos de la contemporánea; puntuaciones otras diversas fuentes entre las cuales podemos encontrar elementos performativos y de las danzas urbanas. Convenientemente (re)apropiado todo ello, está claro.

13 de febrero a las 20h. y 14 de febrero a las 19h. – Camaralucida – El Granero – Ceremonia

Entrar en las coreografías de Lautaro Reyes es hacerlo en un terreno fértil donde todo parece reconocible y nada es muy real. Lleva desde 2012 investigando con su compañía, siempre junto a grandes e impresionantes intérpretes, alrededor de la experiencia escénica: pensada así, como lugar de encuentro, donde el espectador es invitado a hacer tantas cosas como sus bailarines. Estos desde un fuerte lenguaje corporal, nosotros desde una contemplación atenta y mental. Es un canto a la subjetividad, a la libre apreciación, desde un túnel sensorial hacia una proyección emocional donde cada elemento requiere una precisa posición (movimiento, luces, sonido) en dirección a la abstracción que se ancla en el cuerpo de la vivencia. Se estrena en el Festival Sâlmon: ¿aceptáis el reto?

Si queréis consultar el resto de programación del Festival Sâlmon 2020, podéis hacerlo haciendo click en este enlace.

Artículos relacionados
Comentarios
Sé el primero en dejar tu comentario