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TEMPORADA 26-27

El Liceu apuesta por una temporada de alto voltaje artístico

Una panorámica del nuevo curso operístico del Liceu: una temporada en relieve en la dirección musical con grandes voces internacionales y un claro salto cualitativo

El titular periodístico de esta temporada del Liceu tenía que ser el cambio en la titularidad de la dirección musical: Jonathan Nott sustituirá a Josep Pons después de catorce años al frente de la orquesta. La sorpresa, magnífica, ha sido el salto adelante que parece haber dado el teatro en cuanto a calidad, ergo presupuesto. La nueva temporada se presenta, a priori, variada, bastante equilibrada, interesante en cuanto a títulos, direcciones escénicas y musicales y, sobre todo, espléndida en cuanto a intérpretes.

Vayamos por partes. De entrada, el Liceu mantendrá el mismo número de óperas escenificadas que la temporada 2025-2026, es decir, diez óperas. Empecemos por las óperas clásicas. La variedad de estilos escogidos es más que notable: una ópera belcantista, I Capuleti e Montecchi, de Vincenzo Bellini; una ópera de Giuseppe Verdi, Aida; dos de Wolfgang Amadeus Mozart, La clemenza di Tito y La flauta màgica; dos de Giacomo Puccini, La bohème y La fanciulla del West; una ópera checa, Jenůfa, de Leoš Janáček, y uno de los platos fuertes de la temporada: el inicio del ciclo de L’anell del Nibelung, de Richard Wagner, bajo la dirección musical del nuevo director titular, Jonathan Nott.

Grandes títulos para el gran público

Sea como sea, es innegable que estos títulos tienen “gancho” para el gran público. Además, hay que sumar el hecho de contar con unas direcciones atractivas y, sobre todo, con unos intérpretes que representan todo un conjunto de prime donne y primi uomini como no se había visto en muchos años. Empezando por el debut en el Liceu de la gran diva de la ópera actual, Anna Netrebko, que interpretará el rol de Aida en un montaje coproducido por la Ópera de París. La producción se estrenó oficialmente en el Festival de Salzburgo de 2017, a bombo y platillo por la espectacularidad de la propuesta.

Pero es que, más allá de Netrebko, el resto del reparto de este montaje tampoco tiene desperdicio. Además de la obligada presencia de Yusif Eyvazov, marido de Netrebko, que evidentemente hará de Radamès en las cuatro funciones en las que canta su mujer, el tenor importante será Piotr Beczala, quizá la mejor voz lírica actual. Queda relegado a un segundo cast que, de ninguna manera, es segundo, ya que la “segunda” Aida es la maravillosa Anna Pirozzi. Una Aida, se escoja el reparto que se escoja, realmente para mojar pan.

Continuamos. La producción de La Scala de Milán deI Capuleti e Montecchi, de Bellini, estrenada en 2022, cuenta con el protagonismo de la gran Lisette Oropesa en el rol de Giulietta.

En La clemenza di Tito mozartiana, no serán solo los solistas lo que llamará la atención del montaje, sino también las direcciones, tanto escénica como musical. El montaje escénico lo firma el siempre sobrio y perfeccionista David McVicar, y la partitura mozartiana recaerá en manos de Jordi Savall y su orquesta, Le Concert des Nations.

La siempre deliciosa La bohème vuelve a contar con todo un dream team vocal. El incombustible Roberto Alagna y Pene Pati se alternarán en el rol de Rodolfo; las sensacionales Pretty Yende y Ermonela Jaho serán las Mimì, y las mejores sopranos catalanas del momento, Sara Blanch y Serena Sáez, se alternarán en el papel de Musetta. Escoge, remueve… y siempre acabarás ganando.

La fanciulla del West tendrá como solista estrella a una de las sopranos más admiradas por los liceístas, Sondra Radvanovsky. La cantante regresará al Liceu en un rol operístico principal después de la cancelación de La dama de piques, de Piotr I. Chaikovski, hace dos temporadas.

Uno de los títulos clásicos menos conocidos por el gran público, Jenůfa, de Leoš Janáček, cuenta, por un lado, con el atractivo del montaje a cargo de Àlex Ollé. Por otro, con el tirón de dos de las mejores sopranos del repertorio lírico mundial: la ya veterana Nina Stemme y la sensación del momento, Asmik Grigorian, la Manon Lescaut de esta temporada.

Y, evidentemente, los wagnerianos están de enhorabuena. Se inicia un nuevo ciclo de la tetralogía de L’anell del Nibelung, la concatenación musical más espectacular de toda la historia de la ópera, esta vez de la mano del flamante nuevo director musical del Liceu, Jonathan Nott. El espectacular montaje escénico a cargo de Tobias Kratzer es una coproducción del propio Liceu con la Ópera Estatal de Baviera.

¿Y qué mejor manera de cerrar las óperas clásicas de la temporada que con La flauta mágica? Esta vez, el montaje del célebre título mozartiano irá a cargo de una troupe muy catalana y con un claro atractivo en la dirección. La puesta en escena recaerá en Marcos Morau, director de la compañía de teatro-danza La Veronal, y la dirección musical, en Josep Pons.

Por otro lado, en el apartado vocal volveremos a contar con dos de las sopranos catalanas más destacadas del momento: Serena Sáez, que hará de Reina de la Noche, y Sara Blanch, que interpretará a Pamina. Además, Carles Pachón y Jan Antem se alternarán en el rol de Tamino.

Óperas contemporáneas

Tal como sucede desde que Víctor García de Gomar se hizo cargo de la dirección artística de la institución, el Liceu continúa apostando fuerte por la contemporaneidad. Así, como cada temporada, encontramos un atractivo título contemporáneo internacional, combinado con producciones catalanas de prestigio, calidad y proyección.

Esta temporada se representará la ópera contemporánea de Thomas Adès The Exterminating Angel, basada en la película de Luis Buñuel El ángel exterminador. Contará con la dirección musical del propio compositor y una dirección escénica a cargo del inefable y siempre genial Calixto Bieito.

En el ámbito de la creación local, después de la exitosa experiencia de la temporada pasada con La gata perduda, de Arnau Tordera y Victòria Szpunberg, este año volveremos a disfrutar de una ópera comunitaria. Se trata de La rosa dels set pètals, de Tomàs Peire y Lucas Peire, con libreto de Blanca Bardagil y dirección escénica del “calórico” Israel Solà.

A todo este reguero de obras, directores e intérpretes de primera categoría, hay que añadir todavía algún título más a destacar. Por ejemplo, dos réquiems: el de Verdi, con la gran Lise Davidsen en el reparto vocal, y el impactante War Requiem, de Benjamin Britten.

Óperas en versión concierto

También se podrá ver Els pescadors de perles, de Georges Bizet, pero también la ópera barroca Il trionfo del tempo e del disinganno, de Georg Friedrich Händel, y la zarzuela catalana Cançó d’amor i de guerra, de Rafael Martínez Valls, cuyo centenario se celebrará en 2027. El Liceu también ofrecerá Schiava e Regina, de Lluïsa Casagemas, la primera ópera compuesta por una mujer en Catalunya, cuya estreno quedó frustrado por el atentado del Liceu de 1893.

En definitiva, una temporada de una variedad y una calidad artística espléndidas.

Toda la programación del Gran Teatre del Liceu la encontrarás aquí.

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