EL LICEU LEVANTA EL TELÓN

'Don Pasquale' de Donizetti: comedia e ironía a favor de la crítica social

Redacció

Don Pasquale de Donizetti, una de las obras más representativas de la ópera soplo y considerada por muchos una de las mejores junto conIl Barbieri di Siviglia, dará el pistoletazo de salida de la temporada artística en el Gran Teatre del Liceu. La producción, estrenada en la Ópera de Paris en 2018, cuenta con la dirección del italiano Damiano Michieletto y la batuta musical de Josep Pons y estará en cartel hasta el 9 de octubre.

Una crítica a la sociedad del siglo XIX

La historia de esta ópera se centra en la figura de Don Pasquale, un viejo y rico abaro que ha decidido casarse y buscar a un heredero porque está decepcionado con su sobrino, quien en vez de aceptar un matrimonio por interés ha apostado por casarse con Norina, una joven viuda. A partir de ahí comienza una alocada situación en la que el viejo protagonista, a punto de volverse loco, acabará aceptando los sentimientos de su sobrino.

La ópera original de Don Pasquale no es tan sólo una historia cómica sobre el comportamiento del rico protagonista, es también una crítica al contexto sociocultural del s. XIX, en concreto, a ideas antiguas como los matrimonios pactados. Una obra con aires renovadores a favor de la emancipación femenina con un importante mensaje de fondo tan válido en la época del autor como en la actualidad: los cambios son inevitables y hay que ser flexible cuando acontecen, un aviso tan necesario en 1843 como hoy en día. Por poner en escena todo esto Michieletto ha apostado por una estructura minimalista que actúa como metáfora de cómo Don Pasquale, poco a poco, lo va perdiendo todo mientras que Norina y su amado van ganando espacio, libertad y futuro.

Don Pasquale es un título principal del bel canto italiano y esto significa que la melodía brilla en todas las escenas de la ópera. Esta expresión melódica tan inusual contará con Carlos Chausson, en su rol titular, Andrzej Filonczyk, Carlos Pachón, Xabier Anduaga o Sara Blanch y Serena Sáenz.

Donizetti y la ópera bufa

Aunque Gaetano Donizetti escribió varios títulos cómicos durante su carrera, entre ellos clásicos como El elisir de amore y La hija lleva régiment, la ópera bufa no fue su especialidad ni su preocupación principal. Como compositor romántico, Donizetti dio su máximo en las tragedias ambientadas en la Edad Media, un entorno perfecto para exaltar pasiones a través de sus melodías.

En 1943, cuando Donizetti ya vivía su último período artístico, la ópera soplo ya no era la expresión de la moda del momento, sino un estilo que más bien retrocedía; las últimas grandes obras del estilo cómico italiano sólo destacaron hasta finales del XIX, con el Falstaff de Verdi y la breve Gianni Schicchi de Puccini. Sin embargo, el estilo cómico era válido para una poner de manifiesto temas que hacían empeñar en Donizetti: la afirmación del alma romántica y el deseo de emancipación del individuo, y especialmente de la mujer, y es que en Don Pasquale, a pesar del nombre, muchos consideran a Norina como protagonista.

Gaetano Donizetti (Bergamo, 1797-1848)

La ópera bufa venía de la commedia del art, una especie de teatro de calle que desde el Renacimiento servía para ridiculizar los vicios y los arquetipos sociales, y Donizetti se inspiró en los personajes típicos, como Pantalone –el viejo rumiador–, Colombina –la joven espabilada y llena de gracia– o Arlecchino –el joven enredador– para tejer la trama de la historia.

La ópera bufa italiana del XVIII era de tipo costumbrista y ligera, una comedia de enredos con criados impertinentes y sin mucha profundización. Sin embargo, Donizetti partía de una línea más evolucionada, que había iniciado Mozart, que aprovechó el estilo humorístico para poner en duda el orden jerárquico de su tiempo o exponer el lado oscuro del alma humana. Gaetano Donizetti (Bergamo, 1797-1848)pertenece a esta línea vanguardista, ya que más allá de las situaciones cómicas y la música refrescante, se adentró decididamente en el espíritu romántico, revolucionario y transgresor, para conseguir una obra primordial del humor y de la crítica social.

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