Sordidez burguesa

Decadència

Decadència
05/02/2020

Siempre es interesante encontrarse con obras de texto poco convencionales sin necesidad de hacer el salto a espectáculos de la escena híbrida. En el caso de Decadència, lo primero que llama la atención son sus diálogos escritos en un verso muy adornado, muy clásico, y a la vez lleno de ironía británica, sin caer en la parodia, pero llenando su belleza formal de una truculencia y un aroma a vicio bastante curioso. En este sentido, la traducción a cargo de Neus Bonilla i Carme Camacho del texto original en inglés de Steven Berkoff, teniendo en cuenta la dificultad de la métrica y la rima, es, verdaderamente, para sacarse el sombrero. La propuesta parece ser una especie de sátira sobre la burguesía, sus excesos y una crítica al poder. La atmósfera sucia y enfermiza de este universo sórdido parece ir en sintonía con el mensaje de que algo está podrido en esta gente. A pesar de esto, el montaje resulta entre hipnótico, patético y divertido, gracias, principalmente, a la interpretación de Carles Martínez y Míriam Alamany, una pareja con gran química que ha sabido encontrar el tono y la música adecuados. Por último, la puesta en escena de Glòria Balañà es funcional pero efectiva. Su barroquismo estético tiene gracia y resulta un buen envoltorio por una pieza como esta.

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