Estamos ante uno de los primeros textos de un joven dramaturgo y escenógrafo (Cesc Colomina), ante un espectáculo dirigido por un joven director como Guillem Sánchez García que empezó a despuntar hace un par de temporadas (Napalm al cor, Poble de mar), y también ante el cambio de rumbo -suponemos que momentáneo- de una de las principales estrellas del musical de nuestro país, Roc Bernardí (Aladdin, El dia de la marmota, Germans de sang). El resultado, aparentemente arriesgado, supone un bello e íntimo retrato de un personaje que explica su descubrimiento sexual y las consecuencias de todo ello. Un relato que podría haber sido amable y sencillamente simpático, pero que pronto nos enseña los dientes y nos plantea las dificultades que comporta asumir la homosexualidad en un mundo no siempre preparado para la diferencia o la reinserción de gente herida emocionalmente. El protagonista de esta historia no es ningún héroe, ni hace cosas que a menudo vemos en muchas películas sobre el tema, sino que muestra toda su vulnerabilidad y acaba sucumbiendo a la realidad y a las presiones del entorno.
Bajo la metáfora del mito de Selene y Endimión, Colomina nos presenta la historia de un joven que explica su primer enamoramiento y que nos hace partícipes de los detalles y las primeras reacciones. Si enseguida empatizamos con el joven y seguimos con ternura las peripecias de un primer amor es en gran parte por la actuación naturalista, empática y realmente encomiable de Roc Bernardí, que adopta un tipo de interpretación desnuda de artificios y cosas superfluas. Ni en los momentos más comprometidos deja de darnos una pequeña lección de sencillez y naturalidad escénica.
El espectáculo opta por una puesta en escena simple pero cargada de simbolismo. Una visión elegante y poética de una historia que podría haber sido mucho más oscura y compleja… Quizás el desenlace resulta un poco abrupto y la metáfora del mito no acaba de ser suficientemente clara, pero es una pieza exquisita que, además, está acercando a muchos espectadores jóvenes a la sala.
