Gracienca, periodista, cuentista y eterna aprendiz. Ahora, reencontrándome con mi faceta de redactora y forjando la de comunicadora audiovisual. Me gusta contar historias (y que me expliquen), los conciertos, los viajes, Cortázar y los punteados flamencos de guitarra. Escribo para encontrarme, voy al teatro para perderme… y a menudo encuentro nuevos mundos.