Grand Canyon es un montaje impactante porque parte de una arquitectura dramática sobria pero potente, y porque el equipo creativo le trata con respeto y contundencia. Es una obra que remueve, que incomoda. Su poder radica en la combinación de un texto cargado de objetividad y una dirección que escucha a cada personaje. Pedro Arquillué, conocido primero como actor protagonista en montajes tan memorables como Un Déu salvatge —que él mismo dirigió— o producciones destacadas del repertorio clásico y contemporáneo, demuestra aquí su evolución y madurez como director. Grand Canyon es su segunda dirección destacada y Arquillué confirma que domina el ritmo y el alma del teatro: sabe jugar con la tensión y los silencios, deja respirar las escenas y […]
Jordi Bosch Argelich
79 Recomendaciones