Del 21 de febrero al 14 de marzo de 2026, el festival Cítric vuelve a situar la cultura como espacio de pensamiento y encuentro. En un contexto cada vez más competitivo e individualista, esta edición pone el foco en aquello que nos mueve cuando nos reconocemos en un “nosotros”: las amistades, las celebraciones, las sobremesas y también las resistencias. El Cítric, tras más de una década de trayectoria, continúa apostando por propuestas que incomodan, sacuden e invitan a la reflexión.
Escena contemporánea con compromiso social
La programación de la duodécima edición del Cítric combina teatro documental, danza contemporánea y música en directo, con nombres destacados de la escena actual y proyectos que dialogan con la memoria y el presente.
El ciclo arranca el 21 de febrero con Dos vidas y un cuerpo, una creación escénica biográfica y documental ideada y dirigida por Francisca Mujica. El espectáculo aborda el duelo migratorio a través de los relatos en primera persona de once mujeres latinoamericanas que comparten historias, archivos y cuerpos para transformar la experiencia individual en relato colectivo. La función incluye un coloquio posterior sobre experiencias migrantes, reforzando el compromiso del Cítric con el debate y la escucha activa.
La danza contemporánea tomará protagonismo el 6 de marzo con ORGIA, de la Compañía Miquel Barcelona. Una pieza que explora el placer del cuerpo en movimiento y cuestiona la mirada hipersexualizada y normativa de nuestro tiempo. A partir de lenguajes coreográficos como el voguing, el waacking, el twerk o el dancehall —estilos nacidos en contextos de contracultura—, la propuesta reivindica el cuerpo como espacio de libertad, comunidad y resistencia.
El último fin de semana, el 14 de marzo, apostará por una velada más musical y combativa. La compañía Les Solidàries presenta Durruti, t’estimo, un espectáculo musical con música de Guillem Caballero y textos de Tuli Márquez que revisita la figura de Buenaventura Durruti, referente de la lucha obrera del siglo XX.
El montaje recupera el mito revolucionario vinculado a Barcelona y también pone en relieve la figura del movimiento anarquista y feminista Mimi Morin.
Cultura que deja huella
A lo largo de doce ediciones, el Cítric se ha consolidado como una de las apuestas centrales del Ateneu Popular 9 Barris: una programación que entiende la cultura no como producto de consumo, sino como herramienta para generar pensamiento crítico y construir alternativas a las narrativas dominantes.
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