'Muy bien, Geronimo!', un viaje entre las bambalinas del Reino de la Fantasía

Redacció

Ir a ver una obra con niños es muy diferente. La mirada cambia. Si además los dejan entrar dentro de los camerinos y subir al escenario antes de comenzar la obra, la cual ya es casi mágica. No sé qué recuerdo guardarán Neus y Marta, de la visita al Teatro Condal, pero yo recordaré su cara al ver la escenografía y espiar el público tras las cortinas durante mucho tiempo.

Pero vayamos por partes y situémonos. Neus y Marta son dos niñas de Tous de 8 y 10 años que, por una tarde, se han convertido en periodistas por acompañarme a ver el musical Gerónimo Stilton Gran Regreso a Fantasía. A mí el fenómeno literario de este ratón aventurero -ha vendido más de 128 millones de ejemplares de sus libros en todo el mundo-, ya me ha cogido grande, así que los refuerzos irán de maravilla.

Nada más llegar nos recibe en Lluís Danés, director de la obra. No podemos estar de preguntarle si conocía el mundo del roedor, y como ha sido, eso de trabajar en un espectáculo familiar de gran formato como este. «El gran formato no me asustaba porque ya he hecho antes bastantes obras, pero el hecho de que fuera una obra de teatro familiar sí me hacía mucho respeto y ha sido todo un reto. De hecho, pienso que es de las cosas más complicadas a las que me he enfrentado porque de alguna manera, ésta será la puerta de entrada al teatro o las artes escénicas para muchos niños «. Y la dramaturgia? Es complicado adaptar un libro como éste? «Es una responsabilidad. Muchos de los niños y niñas que vienen conocen la historia perfectamente, incluso se adelantan a las escenas, así que teníamos que ser muy fieles «.

Rápido nos adentramos hacia los camerinos y encontramos el Marco Gomez, Marina Xeix, Marina Schiaffino y Laura Borràs, que junto con Joan Mas, Toni Guillemat y Edgar Martínez forman el reparto de la obra. Aunque no queda mucho tiempo para empezar la función, nos reciben con una sonrisa bien grande. Todos ellos interpretan diversos personajes. Lo más divertido, nos cuentan, son las grandes posibilidades a nivel interpretativo que ofrecen estos personajes fantásticos. «Es un regalo. Son personajes muy expresivos, mágicos, que nos permiten unos registros que pocas veces podemos hacer «, dice Borràs, que interpreta a la reina Flordiana, entre otros personajes.

Durante el espectáculo los actores cantan y bailan hasta 21 temas inéditos a ritmo de rock, pop, hip-hop y música electrónica, compuestos por Xavi Losas.

En otro de los camerinos encontramos Beth Rodergas. La están maquillando y preparando para colocar la gran peluca de la Neridiana, la hermana gemela de la Flordiana, la reina del Reino de la Fantasía y quien enreda constantemente en Geronimo. Como ella misma bromea, con este personaje ha vuelto a las rastas. Una gran peluca negra y azul la convierte en la mala del cuento.«Hacer de mala siempre es divertido, pero lo hago con un punto de simpatía, también», nos dice.

En la Nieves y Marta les llama la atención la media que lleva en la cabeza antes de ponerse la peluca. Nos cuentan que ser sirve, no sólo para aguantar todo su cabello y recogerlo, sino también para pegar los clips que aguantarán la peluca.

Seguimos dando vueltas por los camerinos y encontramos la sastra, Rosario Macias. Los explica su trabajo, como debe revisar cada día el vestuario para que no haya ningún hilo fuera de lugar, ningún desgarro. Coincidimos también con la concejala, Ana Pey, de quien nos dicen que tiene que hacer «de mala» para que todo funcione y Cristina Moral, el ayudante de producción. Nos ofrece un poco de chocolate y cuando le preguntan qué es lo que hace una ayudante de producción, nos dice que hace «de mama», está por todos y vigila que salga todo bien. Veo que se dan cuenta cada vez más de la gente que es necesario que haya detrás un escenario para que todo funcione.

Sin duda uno de los momentos que dejan más impresionadas Marta y Nieves es cuando Geronimo nos acompaña en el escenario. Queda un cuarto de hora para que comience la función y el público ya está llenando la sala. Sentimos las voces y hacemos el mirón tras el telón, pero lo que miran embelesadas es la escenografía, aunque cubierta de sábanas, tal y como comienza la obra. Hay intuimos las formas de queso y vemos todo el atrezzo que hay escondido detrás, además del traje de un personaje que, de vez mayor, no pasa por la puerta y se pondrá ya detrás del escenario .

Una vez bajamos llega el momento de la función. Nos sentamos y comienza. Me doy cuenta que muchos de los niños y niñas que nos acompañan conocen la historia perfectamente. Siguen con entusiasmo las aventuras y animan el ratón en su búsqueda de tesoros mágicos en el Reino de Fantasía, embaucado por la Neridiana.

La obra dura casi dos horas, con el entreacto, pero aquí los que más manejan el culo son los padres, tíos o abuelos. Los niños y niñas no pierden ni un momento el hilo. Su entusiasmo es contagioso, y no puedo evitar sonreír cuando, la niña de mi lado grita: «Muy bien, Geronimo!». Sí, parece que el ratón se ha salido, como siempre, y la platea está entusiasmada.

Nos vamos taraleando las canciones. A ellas les queda aún la vuelta con el abuelo a casa. Espero que este viaje al Reino de la Fantasía les abra las puertas a muchos más viajes teatrales.

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