Mirta en espera

11/10/2018

La ternura hecha espera

Divertida, original y tierna propuesta en forma de soliloquio cómplice, emotivo y cercano. “Mirta en espera” es una actitud vital, optimista, es vivir en una película a la medida de nuestros deseos, es esperar a que llegue la felicidad justo cuando acabas de tropezar. Y nada empalagoso.

Mirta, actriz sin éxito, espera sentada -literalmente- que llegue un representante que le dé un empujón – el definitivo, el que hace tiempo que espera- a su carrera. También (des)espera que llegue el amor, que todo encaje y tenga éxito. Y es que Mirta vive como si protagonizara una película: y lo hace: la de su vida. Ella sigue esperando el final feliz. Mientras lo hace, una constante en su vida, conocemos fragmentos de su biografía, un hilarante viaje a Londres, sus anhelos, ensaya cómo reaccionará el día que esté nominada a los Oscar, habla con su madre, asoman las desilusiones, revive su vida amorosa, renuncia a sí misma para gustar…

Ángela Palacios ( “Sólo creo en el fuego”), actriz y dramaturga, nos hace reír mucho, nos toca el alma, nos hace sentir como si conociéramos a Mirta de siempre, o aún mejor, la quisiéramos conocer para siempre y, en definitiva, nos vemos a nosotros mismos como si fuera un espejo. ¿Cuántas veces no hemos esperado que llegue aquello por lo que hemos luchado y no llega? ¿No hemos imaginado grandes discursos que acompañen a grandes éxitos? ¿Hacemos algo más que esperar a que todo encaje como en un cuento con final feliz? Y todo esto lo hace con multitud de recursos, canta, actúa, hay un poco de clown…

En RESUMEN: una historia tierna, inteligente y divertidísima, que os pintará, perdonad el tópico, una sonrisa en la cara que no se desvanecerá cuando se enciendan las luces. Y aún así, nos veremos reflejados en cómo esperamos y esperamos que todo se ponga en su sitio sin actuar y arriesgarnos. Una maravilla aparentemente sencilla, de lectura universal y con capas y más capas. La vi en el Llantiol y ahora he repetido en la Sala Fènix.


Todo lo que necesitas para ir al teatro

Mirta en espera

Mirta en espera

Mirta en espera es un monólogo que bebe del clown y el género musical para hacer una parodia de los cuentos de hadas en el que el príncipe viene a salvar a la princesa desvalida. La protagonista vestida como tal, repasa los clichés y trampas de este tipo de relación única, respecto a la que parece que en esta sociedad no hay más alternativa que tener.

Mirta en espera es una obra de Los espejos son para mirarse, una plataforma de creación multidisciplinar que utiliza todas las disciplinas artísticas a su alcance para expresar todo lo que necesite ser explicado.

Sinopsis

Mirta vive la vida como si fuera una película y parece que su clímax está a punto de suceder. Por fin le ha llegado la oportunidad que tanto esperaba y se ha vestido de gala para la ocasión. Lleva tanto tiempo esperando este momento que algo más de espera no será nada. Podría haber más de un “pero” en esta presentación, lo que ocurre es que Mirta no entiende de esto, y en cada “sin embargo”, ella escribe un “Continuará”.

Mirta es actriz, o al menos lo intenta. En el atardecer en el que se desarrolla la obra, ha quedado con un representante, Ramón, que quiere conocerla para que forme parte de una agencia para nuevas estrellas. Y ella, que tanto ha esperado una oportunidad así está inmensamente feliz ante tal acontecimiento. Se citan en el banco de un parque y Mirta, al ver que el representante no llega puntual, aprovecha para cantar una canción y convence sutilmente a los transeúntes que decidieron escucharla que esperen con ella mientras llega Ramón.

Pero en el fondo, no sabe bien si espera el éxito o el amor. Y las historias que relata sobre la profesión se entremezclan con el desamor y los malentendidos. Mirta nos regala muchas sorpresas, sobre todo, la del desenlace, que ni siquiera ella esperaba.

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    Eva Carolina Martinez Barrera

    Tuve el privilegio de estar ayer, una actriz maravillosa que muestra que con muy poco se puede hacer algo muy grande. Recomendable 100%

    26/10/2018

  • 12345

    JOSEP OLIVA SASÉ

    Ahir al sortir de veure Maremar vaig fer doblet i em vaig dirigir a La Fénix per veure aquest monòleg que encara que faci tres anys que va pels escenaris no havia tingut oportunitat de gaudir. Escrit, dirigit i interpretat per l’actriu Ángela Palacios (Logroño 1984) qui es posa a la pell de Mirta una noia de Cuenca que vol ser actriu i que per tenir més oportunitats es trasllada aquí però el seu és esperar i esperar. Un representant artístic contacta amb ella per fer un càsting però mentre espera la seva arribada asseguda en un banc, va desgranant i enllaçant de manera ingènua i tendra, els seus somnis, els seus desitjos de triomfar com a actriu, de guanyar un Oscar, de la seva família de la que viu allunyada, de la precarietat d’aquest ofici, del seu noi un pintor surrealsta, del seu viatge a Londres, tot això en clau d’humor amb moments molt divertits però amb un rerefons que et condueix a la reflexió ja que no tot el que compte és per riure. Gairebé sense escenografia només un banc, un micròfon i els seus objectes personals són suficients perquè Palacios plena amb escreix l’escenari. Canta, molt bé per cert, toca la guitarra, canvia constantment de registre desdoblant-se amb la Mirta argentina, una expressivitat desbordant, i un do per connectar amb el públic que et convida a somiar com ella ho fa sense defallir, és clar. Si no l’heu vist no us la perdeu, teniu fins al diumenge 28 per fer-ho.

    21/10/2018

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