Ópera en forma de reality show

Les pècheurs de perles

Les pècheurs de perles
24/05/2019

A partir de un libreto en francés de Eugène Cormon y Michel Carré, Bizet compone esta ópera por encargo del director del Théatre Lyrique de Paris en 1863. Sólo tenía 24 años y lo hizo en un verano. Se programó 18 veces y no se volvió a representar más en vida del compositor. Bizet es conocido actualmente por su ópera Carmen que se estrenó tres meses antes del fallecimiento del compositor y fue un gran fracaso.

La trama es como muchas: una vestal sacerdotisa que ha hecho juramento de castidad como la Norma de Bellini, dos amigos que se juran amistad eterna, un triángulo amoroso, un amor romántico típico también de muchas óperas del siglo XIX y una rotura de juramentos que conduce inevitable e inexorablemente a un final trágico.

Aunque no es una ópera muy conocida, agradecemos a la directora artística del teatro, Christina Scheppelmann, su introducción en la programación de esta temporada.

La música es de un lirismo cautivador. El aria más conocida es: “Je crois entendre encore” cantada por John Osborn, tenor lírico-ligero en una especie de confesionario que no ayudaba demasiado a vivir la emoción del momento. A pesar de ello, el Liceo enmudeció en los primeros acordes de esta conocida aria. John Osborn celebra interpretar este papel que había sido destinado a Alfredo Kraus en la última producción de Barcelona. Ekaterina Bakanova consiguió emocionar al público con la cavatina “Comme autrefois dans la nuit sombre” y el coro, como siempre, dirigido magistralmente por Conxita Garcia llenó de colorido esta ópera injustament tratada.

El montaje de la joven directora escénica Lotte de Beer es muy original si bien, extraño. Un reality show con cámaras, directores, técnicos y demás personal encima del escenario que te alejan de la trama y te distraen. Los únicos alejados de la escena eran los componentes del coro situados por detrás de una cortina transparente y mirando enganchados a la televisión en sus correspondientes apartamentos.

A veces agradezco las óperas en versión concierto en las que la música y las voces son los principales protagonistas.

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