«Hubiera agradecido una nota.» Así empieza Relíquia, el relato autobiográfico del joven escritor Pol Guasch, uno de los narradores más premiados y representativos de su generación, que narra el suicidio de su padre, el duelo posterior y la vida que después en él y su familia.
Hay quien dice que, a veces, es difícil olvidar. Guasch nos muestra que lo más difícil es recordar. Relíquia es un ejercicio, íntimo y profundo, de reconstrucción de la memoria a través de las palabras, de la literatura. Con la complicidad del también autor y director de escena Pablo Messiez, la novela se transforma en espectáculo.