Si en el primer espectáculo de Carles Sans Per fi sol! fueren 150.000 espectadores a verle, si todos se rieron entre cuatro y cinco veces por minuto, en su nuevo espectáculo Per fi me’n vaig! se ha propuesto el reto de superarlo explicando historias cotidianas, particularidades de su vida diaria, impresiones sobre las pequeñas cosas que, desde su peculiar manera de verlas y explicarlas, ha transformado en historias hilarantes y llenas de ternura con las que el público se reirá dos o tres veces más por minuto que en el espectáculo anterior.