Los desconcertantes y atractivos conceptos de la teoría cuántica no podían pasar desapercibidos en la mente inquieta del dramaturgo Sanchis Sinisterra. Perdida en los Apalaches “se aprovecha” de algunos descubrimientos de este campo del conocimiento para intentar que la realidad sea verosímil por una vez, aunque sea a golpes de absurda comicidad.