Pinocchio, o el espectáculo de la paternidad es un texto de Enrico Ianniello a partir del original de Collodi interpretado per Moreno Bernardi y Luciano Saltarelli. Una tierna historia de amor entre padre e hijo, donde Pinocchio aprenderá a andar y Geppetto a bailar, haciéndonos reflexionar: ¿Qué quiere decir, hoy, ser padres en un mundo de proyecciones?
Sinopsis
Pinocchio, la pequeña marioneta mas famosa del mundo, nace del deseo solitario de un pobre – muy pobre – carpintero, que quiere compañía y crea un niño hecho de madera “que sepa sobre todo bailar!”.
Pero la curiosidad del pequeño Pinocchio por vivir, descubrir y aprender las cosas de la vida es una ocasión mágica y fantástica para Geppetto, también: a la vez que Pinocchio aprenderá a ser hijo, el carpintero deberá aprender a ser padre.
El espectáculo se situará en una vieja sala de cine parroquial abandonada, todavía habitada por los fantasmas cinematográficos del pasado. Rodeada de la música maravillosa de Isao Tomita.
La obra en palabras del director
Para nosotros, los italianos, Pinocchio es, junto con “Cuore” de Edmondo de Amicis, la gran novela de formación de una Italia que acaba de nacer, una nación niña. Las dos se publican, con tres años de diferencia a finales de 1800 (Italia como nación había sido proclamada solo veinte años antes). Pero, mientras el libro “Cuore” está lleno de buenos sentimientos y mensajes de amor nacional, Pinocchio nos explica la historia de un niño títere anárquico, feliz, desbordante de vida y, a la vez, tierno, frágil y sobre todo lleno de maravilla.
La novela, que originariamente salía en episodios semanales en la revista “Giornale por i bambini”, acababa con la muerte del títere que, colgado en un árbol por unos animales ladrones, pronunciaba unas palabras muy parecidas a las de Jesucristo en la Cruz: “Padre mío, padre mío, si estuvieses aquí!”. Pero el amor de los pequeños lectores por la historia hizo revivir al pequeño Pinocchio, y el autor decidió continuar hasta la completa transformación del muñeco en un niño de verdad, hecho de carne y huesos, ya integrado en la sociedad, igual a los otros niños, por lo tanto, algo menos brillante y algo menos libre.
Enrico Ianniello













