Todo lo que necesitas para ir al teatro

María Juan: Treinta y... ¿cuántos?

Está acostumbrada a estar sola en el escenario. Y en general. Pero con la madurez empieza a ver las cosas de otra manera. Antes esperaba que el amor llamara a su puerta, o al timbre… Ahora se ha cansado de esperar y ha desviado las llamadas al móvil, por si llama y no está en casa. Y si el amor quiere encontrarla… ¡Que la busque! ¡Pero ya!


Valoración espectadores
Sé el primero en dejar tu valoración