Mamma explora con dureza y lucidez el arquetipo de la maternidad a través de figuras femeninas desplazadas, incapaces de enfrentarse al mundo exterior y atrapadas en una realidad deformada que las vuelve cómicas y absurdas en sus alucinaciones. Cuarenta años después, Enrico Ianniello y Fabrizia Sacchi recuperan esta obra visionaria, coincidiendo con el doble aniversario de Ruccello (1956–1986).
Sinopsis
Mamma. Piccole tragedie minimali es la última obra de Annibale Ruccello, escrita y estrenada en 1986 como un «monólogo en cuatro partes». Registrada inicialmente con el título Mamme.
La obra presenta varios episodios: Le fiabe, una reinterpretación amarga del cuento napolitano; Maria di Carmelo, protagonizada por una mujer ingresada en un manicomio que cree ser la Virgen María, pero sueña con convertirse en la famosa cantante italiana Orietta Berti; Mal di denti, donde una madre descubre el embarazo de su hija y estalla la tragedia; y La telefonata, un largo monólogo telefónico repleto de cotilleos y referencias a las telenovelas.
La obra en palabras del director
¿Qué les queda a estas mujeres, aparte del hecho biológico que lo engloba todo?
Es decir, del hecho de ser, por encima de todas las demás posibilidades, Madres. No queda nada, salvo una cascada de palabras sin fin ni término.
Estos personajes ni siquiera tienen un nombre «propio», sino un nombre que, de algún modo, las remite a un papel: María, criatura de su Creador, como dice Dante Alighieri, o Ana, la madre de María. Su identidad, por tanto, queda siempre definida «como un espejo», en relación con su descendencia.
Esta cascada de palabras, pues, que las define tanto como personas como personajes, nos habla de una desorientación, de una desposesión, de una pérdida de sentido que Ruccello pone en escena en un brillante recorrido temporal, comenzando con fábulas e historias en las que todavía es posible vislumbrar un propósito en las acciones, una especie de teleología doméstica, por mágica que sea, y un arraigo cultural que se convierte en un lenguaje barroco y meloso.
A medida que pasa el tiempo y con el avance de la modernidad —es decir, de la tecnología: la televisión y el teléfono—, cualquier conexión narrativa se pierde. Todo se convierte en fragmento, detalle, parte, reflejo; una mezcla desconectada de imágenes y conceptos. ¿Y acaso no parece esta la descripción de una red social?
Entonces, estas figuras maternas —y, quizá, todos nosotros— no tenemos más remedio que aferrarnos a las palabras, como boyas en medio del océano.
Enrico Ianniello.
Se trata del espectáculo inaugural de la segunda edición de TAK Internacional, que continuará en mayo con L’invasione delle api y La strage di Vergarolla.


